Libera la bestia

Siempre me ha molestado la palabra "disciplina", me suena a todo lo que me quisieron obligar a hacer por la fuerza. Esa disciplina obligada producto de las buenas intensiones de mi madre solo me hicieron el gran daño de odiar toda disciplina y hacerme un disoluto indisciplinado, procrastinador empedernido, conocedor de todo y experto en nada. Aún así, la práctica de los sueños no es menos que esto: una disciplina muy muy fuerte, propiamente no es una práctica sino un sistema de prácticas, entre mayor sea la disciplina mas grandes son los resultados. Por ahora la práctica del sueño no podría ir mejor para mí, últimamente puedo recordar hasta 5 sueños de una sola noche, aunque de esos sueños uno o dos son muy cortos, cada vez puedo recibir mas información de los sueños, y cada vez puedo tener sueños mas largos y complejos como el de anoche.

Soñé que estaba en un crucero intergaláctico muy lujoso, iba entrando por un hall enorme, y vi los huéspedes que recién llegaban. Fui hasta el que iba a ser mi cuarto, era un cuarto compartido para unas 6 personas, era muy hermoso, todo lo que se veía estaba hecho de madera esmaltada con una estética minimalista de paredes lisas sin adornos. Después de desempacar, todos los de mi cuarto nos acostamos a dormir. Mientras intentaba dormir escuché un ruido, me paré para ver que pasaba y vi una persona vestida de negro usando herramientas en una pared de la habitación. El hombre apenas me vio se puso nervioso y se fue rápido, yo fui a donde estaba el tipo y vi que había dejado suelto un panel en la pared y los tornillos estaban en el piso. Quité el panel y detrás había un túnel cuadrado metálico, y no se veía que tuviera un fondo cercano, era un túnel muy profundo.

Toda la escena me produjo mucho miedo, entonces fui a donde los del cuarto y les conté lo que pasaba. Tratamos de volver a cerrar el panel pero no era posible, al parecer se necesitaba una herramienta especial para poder ajustar los tornillos. Hablamos un rato y llegamos a la conclusión de que había una bestia asesina. No sé como llegamos a esa conclusión tan específica pero estábamos muy seguros de eso,y fuimos donde el capitán para informarle. El capitán nos escuchó y sonó de una vez la alarma para desalojar el barco. Salimos de la cabina del capitán y afuera todo el mundo corría mientras titilaban luces de color naranja. Mientras íbamos por los pasillos escuchamos unos golpes muy fuertes que hicieron un estruendoso sonido metálico, todo el barco vibraba cuando sonaba.

Yo no guardaba muchas esperanzas de que fuera posible huir del barco, así que traté de ir a la parte mas baja a ver si encontraba una solución. Bajé varias plantas y llegué como a una especie de laboratorio. Me encontré con un doctor y le pregunté por la bestia, el doctor me explicó que en el barco efectivamente llevaban una caja fuerte enorme que contenía una bestia monstruosa y que la única solución era mantener la caja cerrada. De poco sirvió la advertencia del doctor porque mientras hablábamos el piso estalló en pedazos y desde el fondo surgió la bestia, una criatura de unos 4 metros de alto, con forma humanoide, de tallas gruesas y desproporcionadas, tenia la piel oscura y parecía bizcoso. La bestia se paró en medio del laboratorio y pegó un grito gutural muy fuerte, saltó contra la pared y se fue abriendo un hueco, y se escuchaba que avanzaba rompiendo paredes y la estructura del barco.

Corrí donde el doctor que había quedado en el piso muy herido por los escombros que había arrojado la bestia cuando rompió el piso. El doctor me dijo que no había forma de ayudarlo, la parte del barco en la que estábamos ya se estaba hundiendo y la única forma de salir era hacia abajo, así que tendría que nadar hacia abajo más rápido de lo que se hunde el barco para poder salir y luego nadar hacia la superficie. El doctor me dijo que tal vez no lo lograría solo y mucho menos lo iba a lograr con él entorpeciendome. Aunque lo que decía el doctor sonaba muy racional, yo no pensaba dejarlo atrás. Entonces abracé al doctor y me tiré por el mismo hueco por donde había salido la bestia y empecé a nadar, el doctor trató de liberarse, supongo que quería salvarme también, pero yo lo agarré fuerte y seguí nadando. Pude salir rápidamente del barco y subí a la superficie sin mayor esfuerzo, toda la prevención del doctor fue muy exagerada.

En la playa habían muchos de los sobrevivientes, aunque nos habíamos salvado del hundimiento, la bestia seguía suelta y la gente corría como loca sin saber a donde esconderse porque nadie sabia como, ni cuando, podía volver a atacar la bestia. Traté de salir corriendo pero no avanzaba mucho, lo intenté por un rato, corría y corría y no avanzaba. Entonces recordé que esto me ha pasado varias veces en sueños. Creo que siempre que intento correr en sueños me doy cuenta de que estoy soñando porque siempre me pasa lo mismo, la misma sensación frustrante de no avanzar ya funciona como un disparador inmediato del sueño lúcido. Ya tenia la seguridad de que estaba soñando, así que me paré en medio de la playa y traté de calmarme. Pensé por un momento en qué debería hacer, ya me había planteado muchas veces buscar nuevamente al arlequín en mis sueños, entonces me puse a buscarlo y nuevamente fue muy fácil encontrármelo.

Hablamos un rato el arlequín y yo, me parece que hablamos de varios temas pero no recuerdo casi nada de lo que me dijo, recuerdo que me dijo algo sobre buscar al "maestro interior". Creo que esta es una reminicencia de las enseñanzas de Tenzín Rinpoche de quien recibí la instrucción de buscar al maestro interior. Es muy borroso lo que recuerdo del arlequín pero me dijo algo como "mira que precisamente estás en el camino" miré y me di cuenta de que literalmente estaba parado en un camino que se extendia hasta un bosque de pinos que habia cerca. Yo supuse que lo que me habia dicho el arlequín era que tenia que seguir por el camino y me eché a caminar. Cuando estaba cerca del bosque, vi que en medio del bosque había un claro, y en el claro habían troncos viejos en el piso que podían servir como bancas de un pequeño teatro, en la mitad del teatro había como una especie de trono de madera y había alguien sentado. Entre mas me acercaba mas me intrigaba esta persona. Antes de llegar a él me llamó por mi nombre y me dijo "ni tarde ni temprano, siempre a tiempo..."


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