Humanamente

@Claudio

A veces se nos olvida que somos humanos

2,086 words

Guestbook
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¿Cuándo una red social merece realmente la pena?

Una red social sólo tiene sentido si se cumplen una de estas dos condiciones:

  1. En ella está tu gente cercana y por tanto puedes interactuar y comunicarte con ellos.
  2. Puedes utilizar la red social como altavoz de tu mensaje esté o no tu gente cercana y puedes escuchar el mensaje de otros.
  3. Puedes comunicarte bidireccionalmente con una comunidad específica que no incluya a tu gente cercana.

Estos 3 puntos tienen una característica común: la comunicación. ¿Qué implica comunicarse? Comunicarse implica poder interactuar socialmente con cierto nivel de riqueza o calidad en la interacción. Es cierto, que la diferencia entre el punto uno y dos es que el punto dos implica por lo general mandar un mensaje unidireccional. ¿Por qué he tachado el punto 3? El punto 3 está tachado a raíz del aprendizaje que realicé al experimentar la limitación de una red social (Mastodon) pero que es aplicable a cualquier otra red social. Mastodon es como Twitter pero es una red minoritaria. Al ser una red desconocida, no había ningún usuario que conociese en persona, y aún así decidí empezar a intercambiar mensajes con asiduidad con varios usuarios afines. Descubrí que la "profundidad" o calidad de la comunicación que se podía alcanzar era baja y por tanto el medio se mostró ineficaz en su cometido. Finalmente concluí una red social merece la pena exclusivamente si te puedes comunicar con la gente cercana que conoces fuera de la red y si facilita un continuum bidireccional de lo offline a lo online y viceversa. Además, esto favorece cambios potenciales en la sociedad. Las conclusiones sacadas de esta experiencia se pueden aplicar a los foros (p.ej: Reddit), de los cuales opino que tampoco merecen en el fondo la pena a no ser que tengan apoyo fuera de línea.


Aclarar que el punto 1 hace referencia a redes sociales como Instagram o Facebook. El punto 2 hace referencia a Twitter o Youtube (aunque Youtube creo que da más de sí que el resto de redes) y el punto 3, como ya se ha dicho, a Mastodon y otras redes sociales de nuevo cuño y foros.



La inmortalidad del formato blog, con B

Los blogs son la bomba. Es un formato maravilloso que te permite escribir relajadamente lo que te venga en gana. También permite poner multimedia. Así, que se podría decir que es lo más completo que hay en Internet. Además, me gusta descubrir blogs y las diferentes formas que tiene la gente de expresarse.

Lo que me gusta de los blogs es su lenta construcción. Es un proceso maravilloso que es progresivo y lento y el lector lo disfruta pausadamente, como si se tomara un café sentado en su silla favorita mientras está absorto mirando a través de la ventana. El formato blog invita a la permanencia y al largo plazo. Eso me gusta, porque va en contra de la inmediatez de hoy día, de por ejemplo YouTube.

Nuevas plataformas de blogging y lectura

Este año he descubierto dos plataformas de blogging y su correspondiente comunidad con blogs muy interesantes. Ambas están enfocados en la privacidad, la seguridad y el anonimato. Hablo sin duda de:

  • Read.as (de write.as)
  • Listes.to (de standardnotes.org)

Estuve utilizando mucho tiempo write.as porque la estética del blog es más limpia y en algunas cosas es más funcional. Write.as lo abandoné, no porque no me gustara, si no porque no me apetecía escribir blogs.

Hoy he comenzado a utilizar más listed.to porque para mi sorpresa he descubierto que me resulta mucho más cómodo publicar desde SN en vez que tener que copiar el texto en la web. Además se puede subrayar ^^. Lo único que por el momento no respeta "listed" son los espacios es una línea, útil para escribir poesía. Y algunas otras cosas de formato.

Nota para los programadores de listed.to: mejorar la plataforma y copiar funcionalidades de otras plataformas.

[ACTUALIZACIÓN 08/09/19] He decidido continuar en listed.to por dos razones: por esperar y ver cómo se desarrolla y porque me estoy suscrito al plan de 5 años y hay que aprovechar jeje 😅

Historias de terror por sorpresa

El otro día, leyendo historias eróticas en la web encontré una historia que me perturbó y que leí hasta el final porque me tenía atónito. Desde entonces no quiero volver a leer nada en la web por miedo a encontrarme con historias inquietantes, oscuras y dañinas como esta.

La historia iba de un hombre que quería ser objeto sexual el resto de su vida para que su mujer la utilizara. La mujer comienza almacenándole en el armario, primero unos días, luego semanas. Después pasó a almacenarlo de forma permanente en una "vacbed" y con el pene enfundado, impidiendo al hombre sentir placer (a él no le importaba) y guardándole debajo de la cama. De vez en cuando la mujer lo sacaba de debajo de la cama y se satisfacía ella misma (el hombre estaba bien con no tener placer y no satisfacer su propio deseo). Al final, la mujer tiene un amante que vive en la casa, al marido lo llama por el pronombre en inglés "it", utilizado para objetos, y le impide ver poniéndole una máscara. En la historia pasan varios años desde el comienzo de esta hasta que finaliza.

No entiendo lo que le puede pasar a la gente para desear semejante cosa. El único motivo que se me ocurre para ello es que estén muy mal consigo mismos. Claramente este tipo de fantasía no es saludable se mire por donde se mire. 

Cultura nuestra: ancestral, diversa y sagrada. Hijos del sol, la tierra y el cosmos

Somos más. Somos cultura en desarrollo y crecimiento, desde los tiempos inmemoriales, por los mares y el sol. Somos Tierra. Somos.

Somos árabes, españoles, hispanos. Somos mediterráneo. Somos atlánticos.

Nuestra cultura es y va más allá de el cascarón vacuo y homogéneo que la cultura norteamericana y la globalización capitalista quieren crear. Somos indomables. Nuestra sangre, rasgos y cuerpo hablan del mundo. Nuestra memoria es indestructible. Nunca se olvidará. Somos la historia. Somos orgullo. Somos mezcla. Somos humanos.

Transhumanismo

La autónoma vida orgánica y su autogobierno y los peligros de un futuro cyborg

"A diferencia de las máquinas, cuyas funciones gobernantes son insertadas por diseñadores humanos, los organismos se gobiernan a sí mismos" y por eso si nos convertimos en cyborgs con actualizaciones de sistemas etc., dejaremos de poder autogobernarnos y perderemos la última de nuestras libertades.

Esta ridícula sociedad que no se expresa con el cuerpo

Nos movemos de un lado para otro caminando y sentados. Nos expresamos verbalmente e inconscientemente no verbalmente. Trabajamos mentalmente, poco con las manos y menos corporalmente. Se hace manifiesto el ridículo de no hacer malabarismos en la calle, no cantar ni bailar, ni reír, ni llorar. Se hace manifiesto el ridículo de no hacer equilibrios, de no escalar, de ir como palos andantes aburridos, utilizando una mínima porción de nuestro potencial corporal, expresivo y creativo. Se hace manifiesto el crimen de no manifestar nuestra creatividad y autenticidad.

Me gustaría una sociedad circense, donde cada uno se expresara como quisiese. Que hacerlo no estuviese mal visto, sino que por el contrario, fuese algo natural y común. Una sociedad donde el mobiliario urbano y la propia ciudad estuviesen diseñados para jugar, expresar y sacar partido a nuestras capacidades físicas, como escalar, brincar, rodar, deslizarse, para que al final todos nos caigamos a carcajadas y nos sintamos pletóricos por hacer lo que nos nazca. Me gustaría una sociedad con ciudades y lugares, momentos y continuos, donde poder Ser y ver a los demás también Ser.

La competitivad (te) mata

Socialmente estamos presionados para obsesionarnos, temer y amar la competitividad. La competitividad es tensión. La competitividad es innecesaria porque realmente sólo se va a necesitar de verdad, en plan o compito o me lo quitan, en muy contadas ocasiones. Lo que nos proyectan es que la competitividad, es decir la posibilidad de que nos quiten lo que hemos conseguido o sobre todo lo que vamos a conseguir, estando en juego nuestra propia persona, es permanente y continua. Lo que es bueno, realmente bueno es la colaboración. Con la colaboración no te agotas, te revitalizas, te suma, te aporta, sumas fuerzas, no restas. La competitividad no es necesaria, la colaboración sí y es saludable, al contrario que la competitividad, que es tóxica incluso para el sistema inmune por la tensión, odio, miedo y otras emociones generadas a raíz de ella. La colaboración es vitalidad y es disfrutar. La competitividad continuada es sufrimiento.

Nos han metido el miedo a compartir abierta y naturalmente con los demás por miedo a perderlo todo y que nos ganen "ventaja" (qué absurdo). Cuando colaboro me siento bien y los demás también. Cuando colaboro todos ganamos y nadie perdemos. Con la competitividad sólo "gana" (qué obsceno) el debilitado.

La competitividad es ganar-perder y sufrir ambas partes que están en conflicto así como perpetuar el conflicto. Colaborar es sumar e incluso multiplicar en positivo en diferentes medidas; nunca restar.

La competitividad es perversa.

Sin espacios públicos de creación, experimentación y exploración

La mayoría de los espacios de la ciudad de Madrid, como seguramente los de la mayoría de las ciudades, están destinados al consumo. Un porcentaje pequeño de los espacios de la ciudad están destinados a la cultura. Otro porcentaje, esta vez ínfimo y casi inexistente, de los espacios de la ciudad están destinados a la creación y la experimentación colaborativa o individualizada, artística, cultural y personal de los ciudadanos. El bailarín no puede bailar y descubrir fuera de su escuela o sitios especializados. El actor de teatro físico no puede experimentar y practicar fuera de donde habitualmente asiste a los talleres de teatro físico. Los constructores artísticos, los que crean performances, los músicos, los que buscan experimentar su sexualidad, etc. no tienen un espacio público disponible donde poder crear, practicar, crecer y/o colaborar con personas de su misma disciplina o de otras o inclusive con gente que busca descubrir y explorar ámbitos desconocidos. No lo tienen porque no existe.

Los espacios de trabajo abiertos al público que sí que existen son las bibliotecas, lugares para trabajar sentado, de manera individualizada y si tienen sala de trabajo, grupal pero sin alzar la voz. Esto refleja que a nivel social no cultivamos ni damos protagonismo ni estamos familiarizados con el arte en toda su amplitud. Nuestros movimientos en el día a día se limitan a dos posturas fundamental: sentado y de pie. Esto nos limita. Limita nuestra creatividad, nos vuelve rígidos mentalmente y no nos permite conocernos ni conocer nuestro abanico de posibilidades y mucho menos explorarlo.

Al no existir espacios públicos de creación, experimentación y exploración artística y personal, el florecimiento y manifestación de la diversidad humana se frena y limita por la falta de oportunidades para colaborar, compartir y establecer sinergias.

No conocemos nuestro cuerpo, pues apenas lo utilizamos. Trabajamos intelectualmente, nos comunicamos utilizando como única vía comunicativa la verbal, a pesar de existir muchas otras. No utilizamos nuestro cuerpo para expresarnos de manera consciente, apenas nos tocamos ni tampoco estimulamos todos los sentidos de manera activa en la comunicación, al menos no de manera consciente. Como consecuencia, no nos conocemos, ni a nosotros ni al otro, en totalidad. ¿Quienes somos? Lo sabemos pero aún queda por descubrir.

Si se habilitasen espacios públicos de creación, experimentación y exploración facilitaría a las personas experimentar una experiencia humana completa, es decir, facilitaría descubrir y explorar todas nuestras capacidades como humanos, como personas, como seres sintientes. Facilitaría que fuéramos felices más habitualmente, que nos sintiésemos pletóricos y contentos con nosotros mismos. Potenciaría las relaciones humanas con carácter humano, es decir, relaciones cálidas, amorosas, creativas, ricas, auténticas y de calidad. Facilitaría que disfrutáramos en el día a día.

Como conclusión, el arte es necesario. No sólo recibirlo, sino sobre todo experimentarlo, crearlo, ser participes, descubrirlo y vivirlo. El arte, o más bien la creatividad, debe ser considerado como una dimensión o área fundamental del ser humano, que al igual que las demás dimensiones o áreas fundamentales, debe ser cuidada, mimada y cultivada de manera saludable para que en conjunto con las otras dimensiones o áreas poder desarrollarnos en plenitud y ser felices.