El dilema de los psicólogos/as

Como psicólogo sanitario tengo un dilema importante y es cómo nombrar a la persona que viene a consulta. Probablemente te parecerá irrelevante e inclusive una tontería este dilema porque al final ¿Qué más da cómo categorizamos a la persona que tenemos en frente? Pues no da tan igual, de hecho es muy importante ya que las palabras contienen significado/s y van a influir en la relación que tengamos los psicólogos con las personas que atendamos y a nuestro rol como profesionales. Actualmente los psicólogos elegimos entre tres palabras para nombrar a la persona que acude a nosotros, pero te adelanto que ninguna de ellas me gusta. Las tres palabras son:

  • Cliente
  • Paciente
  • Usuario

¿Cuál te gusta más? Yo escojo cliente. 

Te voy a contar lo que le veo de malo a cada una:

  • Cliente: llamar cliente a la persona que tenemos en frente, en términos estrictos, es correcto, porque hay un acuerdo comercial en el que el cliente paga por un servicio, que es la terapia psicológica. No me gusta esta palabra porque en lo personal considero que el proceso terapéutico es, en la mayoría de la veces, importantísimo y transcendental para la persona que acude a consulta, en cuanto al cambio que se está realizando en su propia vida, y además el trato humano es tan profundo, cálido y acogedor, que no se puede reducir a una fría y superficial transacción comercial.
  • Paciente: esta palabra proviene del modelo médico y fue utiliza habitualmente por los psicólogos hasta hace unas décadas. A mí no me gusta porque ¿Es acaso la persona que tenemos en frente agente pasivo de su proceso? ¡NO!, todo lo contrario. La terapia psicológica no es como ir al médico donde tu te dejas hacer y tienes muy poca responsabilidad en tu proceso más allá de seguir las recomendaciones del médico. En la terapia psicológica la responsabilidad del, digamos cliente, es absoluta. Si él no quiere cambiar, no hay nada que hacer. El psicólogo acompaña y da herramientas, pero nunca nunca nunca, hace el trabajo que le corresponde al cliente (aparte que es absolutamente imposible).
  • Usuario: La palabra usuario se suele utilizar en asociaciones o fundaciones donde hay muchas personas que acuden pidiendo ayuda. En lo personal, la palabra usuario la considero aséptica y carente de significado. Es digamos, una palabra vacía, que además no refleja la responsabilidad que tiene la persona.

¿Y entonces, qué hacemos? Yo propongo crear una nueva palabra que recoja en su significado el rol del psicólogo y la responsabilidad activa del cliente, es decir la relación que se da entre ambos y quizá el dinamismo de la terapia y su carácter comercial.

Quisiera saber tu opinión ¿Te parece importante nombrar adecuadamente a la persona que acude a consulta? ¿Qué palabra de las tres te gusta más? ¿Crearías como yo una nueva palabra? Déjame tu opinión y comentario por Twitter, o aquí en el "guestbook" (en el guestbook no podremos interaccionar).


More from Claudio