Notas personales, reflexiones y esas cosas.
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Necesitamos Ser

Necesitamos ser (ya somos), me refiero a que necesitamos ser consciéntemente, dándonos cuenta de elloPararnos y conectar con uno mismo. Lo necesitamos. Necesitamos parar y darnos cuenta que estamos aquí, que somos quienes somos, necesitamos sentirnos y reconocernos. La gran mayoría de la veces, no nos damos cuenta que no estamos conectados. Somos mucho más que carne y psyké, somos además espíritu. Somos quienes somos, más allá de este mundo y muchas veces no somos conscientes de ello. Por este motivo, es importante conectarse con uno, sientas o no a tu Ser, y darse cuenta que estamos vivos. No eres tus pensamientos, no eres tus emociones, no eres tu historia, eres TÚ. Para conectar contigo te animo ahora mismo a que te pares, cierres los ojos y respires acompasádamente y con tranquilidad y que te des cuenta en qué sueles centrar tu atención para que a continuación la centres en ti.

Yo he necesitado conectar conmigo mismo y dejar de prestar atención a las preocupaciones que me mantenían cautivo. Estas preocupaciones no tenían más base que mi inseguridad y tras dejarlas de prestarlas atención y centrarme en mí, sintiéndome, desaparecieron y curiosamente también desapareció la inseguridad sobre mí mismo. ¿Y tú, a qué prestas atención?.



No te hablo a ti ni a nadie en concreto

Acabo de leer la reflexión del blog Mo Bitar y me ha parecido muy acertada. Viene a decir que en Internet, concretamente en las redes sociales y extrapolable a los blogs, la persona que opina no te habla a ti, ni a nadie en concreto. Y esto mismo es lo que vengo a decir: si te molesta alguna opinión de cualquier entrada de este blog no te molestes, no te estoy hablando a ti, ni a nadie, sólo estoy expresando mi opinión. Este es mi rincón de Internet, dónde libremente me expreso a mi manera y además controlo en mucha más medida la durabilidad de la información que aquí vierto y sé que Standard Notes, la empresa que lleva esta página de blogs, no está negociando con ella (apoyo la construcción de un Internet diferente).


¿Y sabes qué? La entrada dura hasta aquí porque a estas horas de la noche no me apetece escribir más y está bien así, me respeto y no me obligo a escribir entradas largas autoexigiéndome amoldarme a un formato específico.

Información de calidad, verdad y democracia

"Y mientras las empresas venden sus datos por varios dólares al mes por usuario, la pérdida de control sobre la información personal, la imposición de la vigilancia gubernamental y corporativa, y la erosión del proceso democrático son los verdaderos costos ocultos (de no tener privacidad y seguridad online)".

Fuente: https://protonmail.com/blog/ad-free-business-model/

"La verdad es precisamente la base de la democracia. La calidad de la información está directamente ligada a ella" así como la educación extensa de la población.
Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45561204

El rojo de las hojas de la flor de Pascua

El barro de color marrón tierra seca resplandeciente de los labios del barranco por horas de exposición a la luz. Un marrón que parece de color arcilla arenoso tirando a naranja cobrizo, que por su brillo te recuerda, sin serlo, al amarillo de la yema del huevo duro. Tierra que con observarla accedes a la vida del lugar.

El atardecer en la terraza de mi casa. El atardecer vasto y majestuoso en mitad del monte.

La rotundidad de existir, la profundidad misteriosa de Ser, la comunicación manifestándose, la realidad sin filtros intuida pero no asible para el entendimiento.

Todo esto es el rojo de las hojas de la flor de Pascua del salón de mi casa. Sin duda, un espectáculo místico.

Cabalgando por la vida

Ahora mismo saltaría a un caballo y desatado cabalgaría por las llanuras mongolas para fundirme y convertirme en águila con el único fin de alejarme del lugar por mero exultante impulso y en un cambio de perspectiva pasar a la noche y por mis ojos las estrellas, y seguir volando y disfrutando del paisaje así como del aire frío en mi plumaje, agitado por la brisa nocturna.

La inmortalidad del formato blog, con B

Los blogs son la bomba. Es un formato maravilloso que te permite escribir relajadamente lo que te venga en gana. También permite poner multimedia. Así, que se podría decir que es lo más completo que hay en Internet. Además, me gusta descubrir blogs y las diferentes formas que tiene la gente de expresarse.

Lo que me gusta de los blogs es su lenta construcción. Es un proceso maravilloso que es progresivo y lento y el lector lo disfruta pausadamente, como si se tomara un café sentado en su silla favorita mientras está absorto mirando a través de la ventana. El formato blog invita a la permanencia y al largo plazo. Eso me gusta, porque va en contra de la inmediatez de hoy día, de por ejemplo YouTube.

Transhumanismo

La autónoma vida orgánica y su autogobierno y los peligros de un futuro cyborg

"A diferencia de las máquinas, cuyas funciones gobernantes son insertadas por diseñadores humanos, los organismos se gobiernan a sí mismos" y por eso si nos convertimos en cyborgs con actualizaciones de sistemas etc., dejaremos de poder autogobernarnos y perderemos la última de nuestras libertades.

Esta ridícula sociedad que no se expresa con el cuerpo

Nos movemos de un lado para otro caminando y sentados. Nos expresamos verbalmente e inconscientemente no verbalmente. Trabajamos mentalmente, poco con las manos y menos corporalmente. Se hace manifiesto el ridículo de no hacer malabarismos en la calle, no cantar ni bailar, ni reír, ni llorar. Se hace manifiesto el ridículo de no hacer equilibrios, de no escalar, de ir como palos andantes aburridos, utilizando una mínima porción de nuestro potencial corporal, expresivo y creativo. Se hace manifiesto el crimen de no manifestar nuestra creatividad y autenticidad.

Me gustaría una sociedad circense, donde cada uno se expresara como quisiese. Que hacerlo no estuviese mal visto, sino que por el contrario, fuese algo natural y común. Una sociedad donde el mobiliario urbano y la propia ciudad estuviesen diseñados para jugar, expresar y sacar partido a nuestras capacidades físicas, como escalar, brincar, rodar, deslizarse, para que al final todos nos caigamos a carcajadas y nos sintamos pletóricos por hacer lo que nos nazca. Me gustaría una sociedad con ciudades y lugares, momentos y continuos, donde poder Ser y ver a los demás también Ser.

La competitivad (te) mata

Socialmente estamos presionados para obsesionarnos, temer y amar la competitividad. La competitividad es tensión. La competitividad es innecesaria porque realmente sólo se va a necesitar de verdad, en plan o compito o me lo quitan, en muy contadas ocasiones. Lo que nos proyectan es que la competitividad, es decir la posibilidad de que nos quiten lo que hemos conseguido o sobre todo lo que vamos a conseguir, estando en juego nuestra propia persona, es permanente y continua. Lo que es bueno, realmente bueno es la colaboración. Con la colaboración no te agotas, te revitalizas, te suma, te aporta, sumas fuerzas, no restas. La competitividad no es necesaria, la colaboración sí y es saludable, al contrario que la competitividad, que es tóxica incluso para el sistema inmune por la tensión, odio, miedo y otras emociones generadas a raíz de ella. La colaboración es vitalidad y es disfrutar. La competitividad continuada es sufrimiento.

Nos han metido el miedo a compartir abierta y naturalmente con los demás por miedo a perderlo todo y que nos ganen "ventaja" (qué absurdo). Cuando colaboro me siento bien y los demás también. Cuando colaboro todos ganamos y nadie perdemos. Con la competitividad sólo "gana" (qué obsceno) el debilitado.

La competitividad es ganar-perder y sufrir ambas partes que están en conflicto así como perpetuar el conflicto. Colaborar es sumar e incluso multiplicar en positivo en diferentes medidas; nunca restar.

La competitividad es perversa.

Sin espacios públicos de creación, experimentación y exploración

La mayoría de los espacios de la ciudad de Madrid, como seguramente los de la mayoría de las ciudades, están destinados al consumo. Un porcentaje pequeño de los espacios de la ciudad están destinados a la cultura. Otro porcentaje, esta vez ínfimo y casi inexistente, de los espacios de la ciudad están destinados a la creación y la experimentación colaborativa o individualizada, artística, cultural y personal de los ciudadanos. El bailarín no puede bailar y descubrir fuera de su escuela o sitios especializados. El actor de teatro físico no puede experimentar y practicar fuera de donde habitualmente asiste a los talleres de teatro físico. Los constructores artísticos, los que crean performances, los músicos, los que buscan experimentar su sexualidad, etc. no tienen un espacio público disponible donde poder crear, practicar, crecer y/o colaborar con personas de su misma disciplina o de otras o inclusive con gente que busca descubrir y explorar ámbitos desconocidos. No lo tienen porque no existe.

Los espacios de trabajo abiertos al público que sí que existen son las bibliotecas, lugares para trabajar sentado, de manera individualizada y si tienen sala de trabajo, grupal pero sin alzar la voz. Esto refleja que a nivel social no cultivamos ni damos protagonismo ni estamos familiarizados con el arte en toda su amplitud. Nuestros movimientos en el día a día se limitan a dos posturas fundamental: sentado y de pie. Esto nos limita. Limita nuestra creatividad, nos vuelve rígidos mentalmente y no nos permite conocernos ni conocer nuestro abanico de posibilidades y mucho menos explorarlo.

Al no existir espacios públicos de creación, experimentación y exploración artística y personal, el florecimiento y manifestación de la diversidad humana se frena y limita por la falta de oportunidades para colaborar, compartir y establecer sinergias.

No conocemos nuestro cuerpo, pues apenas lo utilizamos. Trabajamos intelectualmente, nos comunicamos utilizando como única vía comunicativa la verbal, a pesar de existir muchas otras. No utilizamos nuestro cuerpo para expresarnos de manera consciente, apenas nos tocamos ni tampoco estimulamos todos los sentidos de manera activa en la comunicación, al menos no de manera consciente. Como consecuencia, no nos conocemos, ni a nosotros ni al otro, en totalidad. ¿Quienes somos? Lo sabemos pero aún queda por descubrir.

Si se habilitasen espacios públicos de creación, experimentación y exploración facilitaría a las personas experimentar una experiencia humana completa, es decir, facilitaría descubrir y explorar todas nuestras capacidades como humanos, como personas, como seres sintientes. Facilitaría que fuéramos felices más habitualmente, que nos sintiésemos pletóricos y contentos con nosotros mismos. Potenciaría las relaciones humanas con carácter humano, es decir, relaciones cálidas, amorosas, creativas, ricas, auténticas y de calidad. Facilitaría que disfrutáramos en el día a día.

Como conclusión, el arte es necesario. No sólo recibirlo, sino sobre todo experimentarlo, crearlo, ser participes, descubrirlo y vivirlo. El arte, o más bien la creatividad, debe ser considerado como una dimensión o área fundamental del ser humano, que al igual que las demás dimensiones o áreas fundamentales, debe ser cuidada, mimada y cultivada de manera saludable para que en conjunto con las otras dimensiones o áreas poder desarrollarnos en plenitud y ser felices.