Memorias Random

Hurgando en el cajón de los recuerdos, van saliendo cositas que estaban olvidadas. Algunas brillantes, otras más oscuras.

Pornografía

Todos tenemos vicios

Me pregunto si uno elige los vicios, o los vicios lo eligen a uno. Vicios, adicciones.

A mi me tocó la pornografía. O la elegí... no sé. No recuerdo haber dicho "¿Cual voy a elegir?" como si estuviera delante de un escaparate de vicios, cual videoclub de los noventa. Simplemente recuerdo el día, el momento en que llegó, en que apareció, así sin más.

...

Estoy en mi habitación, tengo... Cuánto ¿8 años?. Es la habitación que comparto con mi hermano mayor. Si yo tengo 8, el debe tener unos 16 o 17. Estoy revisando nuestro ropero. Ese ropero viejo, pequeño, feo. ¿En qué año estamos? ¿1996? No sé qué busco. No sé qué es lo que revuelvo, bolsas de ropa quizás. No importa. Entre lo que sea que hurgo, encuentro una revista. ¿O son dos?. También hay algunas hojitas sueltas entre medio. La sensación que me invade es intensa, es nueva. Cuerpos. Piel desnuda. Mujeres. Hombres peludos. Teniendo sexo. Creo que ni siquiera sé que significa 'sexo'. Ya sé leer bien, por lo que quizás tenga más de 8, quizá 10. Leo "Houston", debe ser una ciudad. Por lo que dice la revista, se trata de una fiesta en la que todos los presentes podrán tener sexo con una mujer, con la misma. Es un récord algo así. Es una orgía. También hay otros temas en la revista. Sexo oral. Anal. Doble penetración. Me impresionan el tamaño de los penes y de las tetas. Las vaginas me parecen feas a primera vista.

...

Así fue mi primer encuentro con el porno. Violento. Abusivo.
Ahora no recuerdo si en ese momento me excité. Pero sí me 'shockié'. No sé qué hice después con las revistas. Seguramente las guardé. Pero sé que volví a buscarlas muchas veces. Desde entonces, tuve la manía de revisar las cosas de mi hermano. Quería más. No hablé de eso con nadie. Nadie habló de eso conmigo.

No sé si mi hermano sabía que yo miraba sus revistas. A veces, buscaba imágenes eróticas en la tv, en los canales codificados, que a veces se desbloqueaban. Con el tiempo llegó Internet. 'Cibers'. Internet en casa. Celulares. Descontrol.

Yo no elegí ver porno por primera vez. Se me impuso. Sí elegí verlo todas las veces siguientes.

Siempre quiero dejarlo, igual que el fumador. Siempre vuelvo. También siempre está presente la culpa, y el miedo. Miedo. Al castigo. A la vergüenza. A volverme un pervertido. A volverme impotente.

Es una mierda.

Escribir

Escribir lo que siento.
Sacar lo que tengo adentro.
Ojitos lagrimosos.
Sensible, emocionado.
Inspirado.
Nostálgico, melancólico.
Triste y feliz.

¿Por qué escribo?
Porque me siento sólo. No se con quien hablar.
Tengo mucho para contar, decir. Pero no estoy seguro de que a alguien le importe. Probablemente exista alguien, pero no se quien es. O donde está. Tampoco sé cómo decirlo. Entonces escribo y practico. Hago de cuenta que alguien lee estas frases. Que alguien me escucha. Imagino su reacción, sus pensamientos. Imagino el contexto. Quizá ya morí y quien lee ha encontrado mis textos y se sorprende al leerlos. Quizá alguien los lee en un blog publicado. Quizá nadie los lee nunca.

Son las cuatro de la mañana y no tengo con quien hablar. Estoy conmovido, emocionado e inspirado por dos entrevistas que acabo de ver. Me han dado ganas de llorar un poco. También me ha dado sueño.