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decálogo para una agenda radical contra el internet corporativo y a favor de la autonomía, la creatividad y la acción digital colectiva

decálogo para una agenda radical contra el internet corporativo y a favor de la autonomía, la creatividad y la acción digital colectiva

por juan ballestas murcia.*
casilla de correo personal corporativo: jsballestasm@gmail.com.
versión 1 021126-1440hrs.
si edito para aclarar frases o ampliar argumentos actualizaré en este encabezado la versión.

PRIMERO. el lenguaje que el internet-cccc (corporativo, centralizado y de control cognitivo) construyó está dirigido a engañar, confundir y pervertir la autonomía, el pensamiento creativo y la libertad humana. ‘nube’, ‘en-línea’, ‘gratis’, ‘inteligencia artificial’ y, por supuesto ‘redes sociales’, hacen parte de ese lenguaje. lo que está en una “nube” está en un servidor, en una caja, de otra persona. lo que está ‘en línea’ está realmente en las manos de otros, de quienes ofrecen ese servicio en línea. ‘gratis’ significa que el pago por el servicio son los datos -ya no nombres y números, sino huellas, rostros, sonrisas, deseos, sueños, todo. ‘inteligencia artificial’ no son más que entornos del lenguaje que operan y formulan respuestas a partir de las entradas que tienen. no son personas, no son seres reales. si alguien cree que plantear estas, a todas luces obvias afirmaciones, sobra, que recuerde que estamos asistiendo a un momento donde hay gente que resuelve necesidades afectivas, familiares, sexuales, psicológicas con estos entornos de lenguaje. a entornos de lenguaje la gente le llama ‘amigos’ y ‘pareja’. y los dueños de antropic hacen cabildeo en el vaticano para que el papa diga que unos unos y ceros en una pantalla tienen consciencia.

la distorsión del lenguaje ha transformado la noción misma de propiedad -tan querida para los regímenes liberales burgueses- que hace que ahora uno pague para acceder a nubes, no para tener propiedad de nada. ni las películas que vemos, ni los juegos que jugamos, ni la música que escuchamos son nuestras. cuando pagamos ahora ya solo pagamos por acceder. dejamos de pagar y ya no tenemos acceso. pasa inclusive en la industria de los videojuegos: el paso del cd a comprar juegos virtuales que las empresas pueden eliminar cuando quieran -miren la polémica reciente de sony y la play station. entonces cuando pagamos realmente no pagamos para tener y poseer. pagamos para acceder. como una membresía a un club.

otro ejemplo de los usos falsos de la palabra ‘gratis’ es algo tan extendido como la plataforma ilovepdf. exitosa por la facilidad que tiene para ser usada, captando millones de datos personales, financieros, judiciales, estatales, sin ningún tipo de seguridad. cuando nos enfrentamos a servicios que no pagamos, somos la mercancía misma. piénsese en las ‘redes sociales’, que de sociales y de redes tienen poco y no son más que infraestructuras digitales para la ratificación de prejuicios y la producción de una soledad interconectada. recuerdo al grafitero bogotano toxicómano hace varios años diciendo “la promesa del internet fue estar en todas partes y terminó siendo estar en un solo lugar: frente a la pantalla”. también pienso en el animé de los noventa serial experiment lain. una producto estético y cultural realmente visionario frente a lo que la soledad del internet nos iba a generar como colectivo humano.

combatir la falsedad del lenguaje es fundamental para una agenda radical de rompimiento con las estructuras de opresión y control cognitivo. no son nubes, son computadoras de empresas, no son servicios gratuitos sino que se facturan con los datos personales, no son redes sociales sino páginas de empresas privadas para la venta de publicidad sobre la base de la explotación de los gustos y la erosión de la capacidad cognitiva de la gente.

SEGUNDO. hay un fantasma que atraviesa los progresismos: el fantasma del gurú o estratega de comunicación política. hay una tendencia cada vez más creciente de considerar que las grandes definiciones de la lucha por el sentido común es simplemente un tema de ‘comunicación política’ y no de estrategia política. partiendo de la premisa -acertada en principio- de la batalla comunicativa como elemento central para la construcción de hegemonía, se derivó en una táctica que simula y copia las mismas rutas de afectación a la capacidad cognitiva de la gente que hace el capitalismo. hoy hay personas progresistas que usan estrategias tipo facebook para hacer sus videos: cortos, con emociones fuertes, muchísimos efectos, para producir el efecto cognitivo de que la gente está entretenida esperando el próximo estímulo. esto no solo erosiona el tipo de debate público que tenemos sino que redunda en una nueva subclase de seudo crítico cultural: el influencer y su captura del debate público.

la simplicidad de los mensajes parte de y trabaja con la premisa de que a la gente hay que en todo momento hablarle como si fuese bruta o incapaz de pensar. es una ruta que los progresismos le están copiando a las derechas autoritarias. se falsean y sobrestiman estrategias digitales sin tener en cuenta los ejercicios reales, materiales, en el mundo, que permiten construir sentido común. nuestra comunicación política no puede ser reducida a las estrategias que la cia y la nsa han diseñado para quebrar cognitivamente a la gente. hay coyunturas, una elección por ejemplo (sin que ahora estos gurús pretendan limitar un evento como el remonte de lula en brasil a sencillamente un grupo de whatsapp), o la pedagogía para una movilización, que permiten matices sobre la necesidad de simplificar, pero ahora ya no hay matices: todo es brutalismo y entretenimiento.

la mezcla, en el campo progresista, de querer hacer mensajes cada vez más sencillos, más emocionales, y la emergencia del político de las redes sociales ha producido que todos quieren ser influenciadores. y el debate político queda en eso: videos cortos, seudo análisis y ficcionamiento de inteligencia. una mezcla explosiva para nuestras democracias y eminentemente reaccionaria en los procesos revolucionarios pero disfrazada de ‘comunicación alternativa’ y otras nombres para producir la sensación de que hay pensamiento (y deseo de producir pensamiento).

TERCERO. el efecto de la comunicación política dirigida, como ya lo dije también desde el progresismo, a embrutecer y simplificar el pensamiento de la gente ha ocasionado que el odio, el resentimiento y la desesperanza se vuelvan los sentimientos característicos de la izquierda no solo para pensar lo político sino la diferencia política con el otro. hoy todos estamos de manera permanente y cotidiana en la dinámica de los “dos minutos de odio” que señalan en la novela “1984”. un ritual de odiar diario. una oración diaria al algoritmo corporativo para que nos diga en dónde vertimos hoy nuestro odio y nuestra frustración. esto ha afectado terriblemente nuestra capacidad de imaginación política. por eso la izquierda está teniendo problemas para construir un relato de esperanza, de cambio social desde el optimismo vital, sino que pareciese una carrera ya perdida en la que solo nos queda ‘resistir’ y ‘odiar’ y ‘pensar’ como nos lo dicta el algoritmo. no hay tal cosa como romper el algoritmo, como dicen estos “gurús”. al contrario es como cuando gramsci tenía la idea de que ante un problema uno puede coger a cabezazos la pared. primero se rompe la cabeza antes que la pared. y así, todas esas propuestas de romper el algoritmo lo único que hacen es romper a la gente contra el algoritmo. ponerla a frustrarse a discutir con desconocidos que bien pueden ser bots. a sufrir en silencio en el panóptico del embrutecimiento y la frustración.

CUARTO. si el odio fabricado y como sentimiento permanente es parte de la ruta del internet-cccc para destruir las capacidades de las personas, la campaña general y constante por embrutecer a la población es parte integral de esta estrategia. existió hace unos años una serie llamada brookling 99 de humor policial. en uno de los capítulos el capitán del escuadrón, un hombre muy inteligente, termina atrapado por un juego ridículo de unir pasteles similares (color y forma). el capítulo se desarrolla hasta el punto en el que el capitán se da cuenta que está jugando con la misma intensidad que una persona a la que considera bruta. reconocer eso le permite ver que el juego lleva a un camino de embrutecimiento y, verse en el espejo, le permite romper el ciclo.

y es que el embrutecimiento no son solo los factores generales que ya vienen siendo más o menos conocidos y reconocidos por el campo científico de las ciencias del comportamiento y de estudios cognitivos: déficit de comprensión de lectora, incapacidad de escribir con letra manuscrita, incapacidad de leer en físico, incapacidad de analizar críticamente un texto, etc (véase especialmente el trabajo del científico social jonathan haidt y cómo hay memos internos de meta, la casa matriz de instagram, facebook y whastapp, diseñando una estrategia para conseguir ciencia basura que rebatiera lo encontrado por hadit). sino que también el embrutecimiento tiene que ver con reducir la capacidad humana a sus mínimas expresiones. por ello los “juegos” más exitosos en las plataformas playstore o appstore tienen todos el mismo modelo: pantallas planas en donde el reto es unir tres o más objetos del mismo color o características (frutas, pasteles, joyas, etc) para eliminarlos de la pantalla y ‘avanzar’ niveles. pero no se avanza nada. no va a ninguna parte. es el entretenimiento en su forma más básica. es llevar las capacidades cognitivas de la gente a su mínimo básico. es pasar del homo ludens -el hombre que juega y que al jugar crea mundos que son, fueron y pueden ser- a una versión involucionada de primate sin lenguaje proposicional en el que solo vemos tres cositas de color similar y las movemos en una pantalla para que desaparezcan. hasta para jugar nos quieren brutos. viene a cuento el verso de josé martí que en “yugo y estrella” nos dice “pero el hombre que al buey sin pena imita,/buey vuelve a ser, y en apagado bruto/la escala universal de nuevo empieza.”

nadie está diciendo que no se pueda uno entretener de formas sencillas. pero hay que pensar estos sistemas de control en el marco del capitalismo cognitivo y de control. no es casualidad que esos juegos permitan compras, o que exijan acceso a todo el celular para funcionar, o inclusive que algunos requieran internet permanentemente para funcionar. porque se trata de tener a estros seres humanos involucionados pegados a las pantallas uniendo pedacitos de gemas ficticias.

en el mundo del software libre y de código abierto (foss en inglés, free and open source software) hay cosas maravillosas. juegos para pensar, para entretenerse, para jugar de verdad. viene a mi cabeza por ejemplo ‘matrix puzzle’. un juego de acertijos en donde uno se divierte, juega, pero juega a jugar, no a la versión más brutalista de jugar. es que hay que recordar, como nos enseña los niños jugando en la calle, que cuando uno juega, juega en serio. y pensar, con el otro y en el otro, hace parte de jugar. así pues, hasta el entretenimiento no lo quitan para darnos la versión de que de eso ellos -los grandes dueños del internet- nos quieren dar. hasta para jugar nos quieren brutos.

QUINTO. de la tierra a la atención. tener consciencia de que la ruta del embrutecimiento no es un efecto sino una estrategia puesta en marcha por los grandes jugadores del internet-cccc nos debe obligar de manera decidida a abandonar meta individualmente y construir una ética para la presencia colectiva.

para tener presente la urgencia de esto vale la pena comprender que la ruta del embrutecimiento es la fase más reciente del capitalismo tardío para quitarnos lo que nos permite ser humanos. si en el siglo 17 fue el cercamiento de los comunes y el nacimiento de la propiedad privada de la tierra; y si en el siglo 18 y 19 empezaron las luchas para apropiarse del tiempo y la cotidianidad de la gente a través de la proletarización masiva; y si en el siglo 20 tuvimos fases de capturas de plusvalía a partir de discursos de ‘productividad’, ‘eficacia’ y ‘resultados’ para explotar el tiempo propio; si todas esas fases del capitalismo se pueden analizar -y cada una tuvo sus escenarios de resistencia particulares: sindicatos agrarios, laborales, asociaciones, etc-, es claro que podemos analizar la fase actual del mismo modo. ¿y qué es lo que extrae esta fase de nosotros y nosotras? la atención. la plusvalía última es la que extrae su margen de ganancia del movimiento mismo de nuestros ojos: qué ven, cuánto lo ven, cómo lo ven. si movemos las pupilas, si nos demoramos un segundo o dos o tres.

y para tener la atención de todos necesitan evitar que nosotros y nosotras tengamos nuestra propia atención. de ahí viene la ruta del embrutecimiento. el embrutecimiento es el mecanismo cognitivo a través del cual el internet-cccc está explotando nuestra atención. nos la está quitando. nuestra capacidad de leer, de escribir, de imaginar, de dibujar, de tocar y tocarnos. si nuestra atención está al mínimo, y ese mínimo les pertenece a los mangantes y gobiernos autoritarios del mundo, el camino al embrutecimiento será inevitable.

es por eso que es urgente, sin dilaciones, sin excusas, abandonar las plataformas virtuales de meta y de google. hay que salir de amazon, de instagram, de whatsapp, de facebook, tik tok, y toda herramienta de extracción de datos y embrutecimiento cognitivo. son las principales herramientas de ataque y sometimiento a la libertad y la dignidad de la gente.

lo que propongo no es un retiro a una caverna, sino que inclusive en el marco del internet-cccc construir una ética colectiva de la presencia en esas redes cuidando al máximo el embrutecimiento. algunos elementos que creo que pueden aportar a esa ética colectiva: i) no tener cuentas personales o individuales reales, ii) tener presencia a través de páginas colectivas no respaldadas por datos individualizables sino de procesos colectivos y con la menor cantidad de información no necesaria, iii) un colectivo o una huerta, o una organización política, no necesita que cada uno de sus integrantes tenga una cuenta sino que haya una colectiva, iv) todo lo que se comparta en plataformas corporativas -como por ejemplo meta- debe tener un correlato real en el mundo material: una juntanza, una minga, un almuerzo de familia, un taller en un colegio, un compartir en una junta de acción comunal. no es este un listado final y exhaustivo, sino apenas una forma de abrir la conversación.

se pueden hacer objeciones sobre que si uno hace eso ‘se pierde de cosas’, o que no se puede porque el mundo ya lo exige, o que uno no se informa, etc. sobre esos argumentos, falaces por demás, me referiré en el numeral 8.

SEXTO. es urgente que los procesos revolucionarios, comunitarios y alternativos, además de las personas que puedan empezar a hacerlo, avanzar hacia plataformas web y de gestión cooperativa de los datos. dos ideas al respecto.

i) hay espacios ya establecidos, con servicios sostenibles en el tiempo, como la cooperativa anarcoop, plataformas anarquistas como riseup o el proceso mayfirst, dirigidos a ofrecer infraestructura tecnológica (servidores, correos electrónicos, calendarios compartidos) a organizaciones comunitarias (casas culturales, colectivos de artistas o de profesionales), políticas y de iniciativa ciudadana.

ii) hay organizaciones políticas que vienen experimentando con el desarrollo de plataformas (por web o por aplicaciones) para generar foros ciudadanos que permitan que la gente se comunique, planee, conspire, opine, por fuera de la ira que produce escribir y quejarse en grupos horribles de whatsapp. necesitamos construir plataformas para el mundo que viene, que queremos que venga.

no necesitamos convocar marchas antifascistas desde facebook. no necesitamos tener toda nuestra información ni en google ni en el icloud. no tenemos que tener normalizado y naturalizado que ‘usar’ internet es apoyarnos en servicios, empresas y plataformas que no conocemos, no entendemos y no sabemos cómo funcionan.

SÉPTIMO. todo esto puede parecer confuso, imposible, difícil para el usuario promedio de productos de tecnología. pero no podría ser más falso. es parte de la ruta del embrutecimiento hacer sentir a la gente bruta, incapaz, superada por la posibilidad de cambiar. eso lo produce el progresismo posmoderno desmoralizador y las derechas autoritarias por igual. se unen en ese tipo de puntos. en pensar a la gente incapaz.

pero hablemos del usuario promedio de tecnología. fundamentalmente es un usuario de una máquina de escribir conectada a internet. le sirve para ver noticias, ver ‘redes’, ver fotografías, recibir y enviar mensajes, escribir documentos y ya. esa es la experiencia del usuario promedio de un computador. claro, hay nichos: documentalistas, artistas, músicos, ingenieros, arquitectos, ocupaciones y profesiones que requieren, digamos, programas de software particular. ya me referiré a ellos, pero primero los usuarios promedio.

estos usuarios, la inmensa mayoría, que son promedio, realmente quieren una pantalla linda, que sea vea bonita, con una estética guapa. que funcione para lo básico que necesitan. en el camino del automatismo y de solo dejarse llevar por eso la gente termina realmente siendo una y solo una cosa: carne en la trituradora del algoritmo. si antes era solo un tema de homogenización de productos (el mercado dividido entre mac y windows) ahora nos enfrentamos a una homogenización completa a través de dispositivos con entornos de lenguaje integrados. te leen, te resumen los correos, te resumen el resumen del resumen del correo. acceden a tus archivos. y uno no sabe nada de lo que pasa.

y acá hay que ser claro: si otro mundo es posible, otra vida digital también lo es. el usuario promedio no va a encontrar una diferencia real entre la suite de word privada de mac o de windows (el famoso ‘microsoft word) con el office libre disponible para linux. lo mismo aplica para hojas de cálculo (el “excel”). acceso a internet: de edge o safari, a brave o firefox. de los repositorios de aplicaciones privadas como appstore y playstore al repositorio de software libre más grande del mundo, f-droid. de las ‘redes’ de meta y x, a redes del fediverso: ¿quiere escribir? mastdon. quiere fotos? use pixelfed. y así.

y por supuesto: los sistemas operativos. hay que pasarse a linux. recuperar máquinas viejas de cualquier fabricante y ponerle linux. recuperar las máquinas que usamos cotidianamente para ponerle linux. salir de mac, salir de windows, salir de toda forma de control cognitivo, para avanzar en los retos que significa ser libre.

porque claro: es complejo. nadie dijo que iba a ser fácil. pero es que lo fácil -como ya vimos en el verso de martí- es desenvolverse automáticamente, sin pensar y sin actuar autónomamente. por eso necesitamos pedagogía completa y total: si a los trabajadores precarizados se les debe enseñar qué es un sindicato y por qué la patronal miente cuando le dice que eso es contra sus intereses, como trabajadores, entonces también a todos nosotros y nosotras, precarizados en nuestra atención en tiempos del internet-cccc, hay que decirles que la mentira de la patronal en este caso es que es muy difícil, que es para expertos o que no se puede hacer por sus implicaciones. hay que hacer pedagogía contra cada uno de esos argumentos.

no tenemos que ser carne en la trituradora del algoritmo. podemos ser usuarios libres. ratificar nuestra libertad en el mundo digital como la ratificamos cuando nos sentamos a leer un libro en césped verde. es casi lo mismo.

OCTAVO. parte de las mentiras que la nueva patronal, la cognitiva que le apuesta al embrutecimiento colectivo vía internet-cccc, es inventarse nuevas ansiedades y mentiras dentro del capitalismo. que “whatsapp es necesario para trabajar”, que si uno no tiene redes sociales no se va a enterar de nada o cómo va a socializar. inclusive se llega al ficcionamiento de las emociones e inventarse cosas como el tal ‘fomo’ (miedo de perderse eventos, literalmente fear of missing out y otras mentiras del capitalismo. se inventan patologías para esconder las enfermedades reales: que instagram produce ansiedad, que tik tok afecta la capacidad de retener información, que tenemos una epidemia de enfermedades mentales no contagiosas como depresión y ansiedad.

el internet-cccc se inventa ese tipo de cosas como también se inventa que es muy difícil abandonarlo. que es muy difícil transformar esos hábitos. de presentar a whatsapp como algo absolutamente necesario a decir, “¿pero con quién te vas a comunicar por signal si nadie tiene eso?”. de decir que hay que tener fb e instagram para estar informados a decir, “pero en el fediverso y en esas redes raras uno se aburre y no se entera de nada’.

ahí hay tres argumentos. la dificultad, el aburrimiento y el no enterarse de todo. me referiré a cada uno de ellos.

en primer lugar quiero decir que hay que hacer una defensa de la vida lenta y aburrirse sanamente. la ficción del internet-cccc tiene que ver también con la velocidad de transmisión de información y pensar que los cerebros humanos estamos acostumbrados a tanta intensidad. recuerdo el ensayo de mark fisher ‘nadie está aburrido, todo es aburrido’. ahí lúcidamente, y ya hace varios años, elabora cómo nos están robando hasta la posibilidad de aburrirnos. ya la gente no se aburre viendo para el techo. sino que se queda atrofiando sus pulgares en posturas antinaturales viendo pantallas hasta quedarse dormidos. necesitamos recuperar un tiempo lento, un tiempo con un ritmo vital que se parezca más a los movimientos de un baile a la homogeneidad truculenta del tecleo en una oficina. el tiempo lento, no estar llenos de dopamina y serotonina artificial todo el tiempo nos va a permitir retomar un ritmo más humano. más dulce. que ve más el cielo y menos pantallas. no tenemos que actualizar el ‘feed’ cada cinco minutos. no tenemos que oprimir f5 cada tanto. no tenemos que tener las notificaciones de todas las aplicaciones encendidas simultáneamente. ningún trabajo requiere eso salvo cosas muy concretas. un médico en guardia, por ejemplo. pero no es la regla general.

ahora bien atenderé el argumento sobre la dificultad de enterarse de cosas en redes distintas a las del internet-cccc. lo primero y más importante que debo decir, y en clave con el derecho a aburrirnos y la defensa del tiempo lento, es que no tenemos que estar enterados de todo todo el tiempo. así de sencillo. no tenemos que tener todos los portales de noticias, todos los bares y las salas de concierto de nuestro interés, todas las marcas y sujetos que nos interesan, centralizados en una plataforma-infraestructura privada. claro, hay una facilidad de que todo sea tan así. pero la facilidad justamente es porque uno, y su libertad, es el precio. debemos ser usuarios activos de internet, no esclavos del internet-cccc. por eso debemos buscar estrategias para que la gente no sea ese sujeto pasivo sino que se acostumbre a buscar lo que le gusta, que se pregunte qué desea ver, escuchar, elegir. no esta ficción de durar horas enteras mirando qué se va a ver en alguna plataforma de streaming. la farsa de la elección entre el capitalismo. un saturamiento de falsas opciones que neutraliza la capacidad de pensar.

necesitamos re-descubrir el encantamiento del mundo. encontrarnos con la idea de que no conocemos toda la música que nos puede gustar, que las películas de netflix no son el final de la creatividad humana. retomar foros, retomar la búsqueda de fuentes primarias: ir a las bandas, a las páginas oficiales de las salas de concierto y teatros, generar plataformas compartidas entre gremios e intereses como me he referido en puntos anterior.

esto nos lleva al argumento de la dificultad. el más falso de todos y que se basa fundamentalmente en la producción de un olvido colectivo a partir del embrutecimiento. igual que está pasando con la lectura o escritura en letra cursiva, o lo que pasa con saber cómo tejer, o saber cómo cocinar, se nos está obligando a olvidar. se nos obliga la experiencia de la piratería, de usar torrent (“torrentiar). o quién no recuerda a ares, e-mule, kaaza, por apenas y mencionar a algunos gestores de descargas. la dificultad de cambiar es proporcional a la libertad que se gana. y acá estamos ganándola toda. podemos empezar a hacer pedagogía para eso.

quiero cerrar este numeral señalando claramente que defiendo la vida lenta, el aburrirse y el no tener que estar siempre tan informados. creo en la personal que esa combinación -pensar que todo tiene que ser entretenido, no aburrirse y estar siempre informados en una vida acelerada- está contribuyendo decididamente a un sentimiento que combina dos elementos que producen una psiquis inestable. me refiero a por un lado una sensación de estar más informado (y por tanto en mayor contacto de la realidad que el promedio) y dos una sensación de pesimismo de que no se puede hacer nada justamente producto de estar tan informado. eso redunda en dos formas de devenir en la mente del progresista promedio: o el depresivo que se tira las fiestas porque siempre tiene una lectura pesimista y terrible del mundo o el posmoderno decidido para quien el antifascismo es fundamentalmente un postura estética resultado de que es una persona muy informada y cosmopolita. me recuerda este último personaje la farsa del ignorante informado que plantea schopenhauer en uno de sus textos: “los estudiantes y los eruditos de toda clase y época buscan, por regla general, información y no conocimiento profundo. (...) cuando veo cuánto saben estas personas tan bien informadas, a veces me digo: ¡cuán poco debe haber tenido que pensar alguien que ha dispuesto de tanto tiempo para leer!”. claro, eso pasa si uno se “informa” con basura.

y es que ciertamente no todo tiene que ser entretenido. un alicate no me entretiene. unos hilos y una aguja tampoco. unos cables para arreglar una instalación tampoco. y los celulares y las pantallas y los computadores son eso y nada más que eso. herramientas. pero las volvimos ubicuas bajo al idea del entretenimiento. ni el más fanático de los electricistas duerme entre cables, alicates y cautines. y sin embargo nos acostumbramos en apenas 20 años en dormirnos con el celular entre las manos.

NOVENO. sin embargo sí quiero señalar lo que nos espera al otro lado del internet-cccc y cómo la autonomía produce un entretenimiento propio. recuerdo la anécdota de un gran y querido amigo que le regaló a su esposa de aniversario un servicio de películas a partir de los archivos que tenía ya descargados. básicamente un computador viejo vuelto servidor gracias a linux-ubuntu server, con un disco duro conectado que contiene las películas descargadas (que se buscaron activamente, porque hubo curiosidad, deseo o interés en verlas) y al cual se accede con un software libre (nextcloud) y termina siendo un servicio tipo netflix con las películas favoritas de la pareja.

esta anécdota no solo es real sino que es un ejemplo a seguir. nuestra libertad debe ser gestionada por nosotros y nosotras. eso incluye también nuestro aburrimiento y nuestro entretenimiento. un entretenimiento autogestionado, libre, deseado, curioseado, buscado. podemos montar netflix propios y spotifys propios. incluso bibliotecas digitales enteras. solo se requiere un computador viejo, aprender a torrentiar, un disco duro y conexión a internet. todo bastante normalizado en estos tiempos.

creo que el proyecto de descargar libros, música, series y películas hoy en día es un imperativo moral. debemos avanzar hacia la preservación de la cultura humana, su creatividad y potencia. por eso considero que gestionar el entretenimiento propio hace parte de esas apuestas. superar las membresías al club spotify, al club netflix, y abrazar la autogestión, la autonomía y la acción colectiva. que la familia monte su netflix, que las parejas hagan sus playlist sin que spotify las analice. libres, autónomos.

DÉCIMO. este texto no pretende ser una decálogo teórico sino un llamado a la acción. y no es un llamado a la acción de terceros sino que también es la afirmación y declaración pública de mi propia acción.

en tiempos de la emergencia autoritaria de derecha, en tiempos de progresismo anti-revolucionario y desmoralizante del movimiento social, considero que hay que priorizar la noción de autonomía por encima de la derechos, acción directa colectiva por encima de representaciones abstractas del régimen liberal burgués, y procesos de auto-formación y formación comunitaria para atender los nuevos tiempos y sus nuevos retos. teniendo todo esto presente este texto es un llamado a la atención y la ratificación de mi deseo de avanzar por esa ruta.

me voy a dedicar a convencer a cada espacio comunitario, cada persona con la que pueda hablar, cada familia que esté interesada, a cambiar sus computadores, a cambiar sus servicios web, a salir de meta y empezar a usar software libre. me dedicaré, como un pasatiempo profesionalizado a la brava y a punta de curiosidad que quiere aportar a cambiar el mundo, a fortalecer talleres y espacios de formación que nos permitan cambiar cada vez más computadores y celulares a software libre.

me dedicaré a buscar documentalistas a mostrarles que pueden hacer todo su trabajo por fuera de los programas corporativos. buscaré djs para mostrar -y aprender haciendo- todo lo que se puede desarrollar con software libre. buscaré pequeños empresarios rebeldes que quieran pasar sus programas de facturas electrónicas a plataformas de linux. ayudaré a la gente a montar sus bibliotecas comunitarias en red, sus servicios de videotecas privadas. a gestionar su entretenimiento y a aprender aburrirnos juntos y juntas.

emisoras web, páginas, plataformas, música, programas, películas, series. todo eso puede ser libre. y todo eso lo podemos liberar.

por la inteligencia creativa, la autonomía y la soberanía de sí buscaré aportar a ese ejercicio de liberación colectiva desde donde pueda. con alegría, esperanza y optimismo vital. es mi deber.

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*gracias a m y al unabomber por inspirarme a organizar estos pensamientos.


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