"verdad no es más que el compendio de lo que creemos que ha sucedido, sucede, y sucederá": vendedor ambulante, bogotá.
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sobre la compra de un espejo

intento, en general, cuidarme. tengo días muy malos, semanas enteras. a veces tengo par días bonitos. que me rinde, que me cuido, que me cambia el semblante.

parte de ese cuidar de mí tiene que ver con los rechinares de las cosas de la casa, con las manchas y los restos de comida que se pegan en el fondo del vaso de la licuadora.

a veces cuando lavo la loza me concentro mucho. me concentro en el pensamiento de que hay un montón de cosas por fuera del ámbito de mi control: los aspectos de mi trabajo que me generan cansancio, que el fascismo se monta en mi país, ansiedades a propósito de la libertad de mis afectos por personas y el afecto de estas personas hacia mí... un montón de cosas en todo caso. todas fuera de mi control. pero ese residuo que queda de la crema de espinaca que licué, ese sí lo puedo quitar. dejar el vaso limpio, impecable, eso sí está en mi control.

cuidar de mí es aprender a entender y reconocer qué está en mi control (y también cuándo deja de estarlo).

aplica para la cocaína pero también para dejar la cocina bonita. la estufa y los fogones sin residuos, con el aluminio limpio. dejo el tino de la mañana de mañana ya en la greca. que sea solo encender el fogón a las 0546. eso en un buen día.

aplica para ese desnivel que me molesta de la nevera que abro todos los días todo el tiempo. aplica para las plantas, a las que le falta tierra. aplica para ese espacio en la pared de la habitación sobre el que constantemente pienso que le quedaría muy bien un espejo rectangular. aplica para unos posters bonitos que quiero conservar y que siempre digo que voy a enmarcar o entablar. aplica para el deseo que tengo de entallar unas camisas que me quedan largas. aplica para la puerta del baño, que rechina cuando se abre.

recientemente, en unos días de buena racha, exploré el barrio en clave de bienes y servicios. llevé tres camisetas a la sastre de la esquina. se llama claudia. hablamos un rato la segunda vez que fui a recogerlas. me preguntó que yo qué hacía. le dije que vendía mi fuerza de trabajo siendo contratista, pero que no me dedicaba a nada de largo plazo laboralmente. le dije sí que hacía política. me preguntó sorprendida que dónde militaba, que en qué partido. ella me contó que es 'mirista', del partido cristiano mira. hablamos un rato largo. tomó mi número y me dijo que me llamaría para futuras reuniones del mira para que yo los conociera (esto fue significativo. fue posterior a un diálogo sobre los retos de la izquierda para atraer a bases políticas creyentes y sobre los peligros de la captura de las bases cristianas por parte de la ultraderecha colombiana). la veci claudia también me habló de una persona que se la rebuscaba y que pasaba por el barrio vendiendo espejos a buenos precios. me lo contó tras que yo le preguntara por un espejo rectangular bonito que tenía en el local. 'así tal cual quiero uno' le dije.

ella me habló de una marquetería en la esquina. yo ya la había visto. pero ahora era 'la veci' la que me hablaba del negocio del vecino. así pues, par de días después (o sea hoy) llevé cuatro posters para enmarcar. uno de un pliego, dos de medio pliego y uno tamaño carta. me los van a entregar en una semana.

salí de la marquetería y me fui para la esquina para comprar flores para poner en la mesa del comedor. en esas comenzó a llover. de esos comienzos de aguacero que uno sabe que va a ser con toda, aunque dure pocos minutos. a la devuelta con las flores en la mano y ya casi que corriendo para evitar el agua me encontré al señor de los espejos caminando (yo ya lo había visto en otras ocasiones desde la ventana de mi apartamento). llevaba solo dos espejos. le dije que en cuánto estaban. me dijo que en cincuenta pero que me lo dejaba en cuarenta y cinco. le dije que de una y empezamos a caminar casi que corriendo bajo el agua para llegar al apartamento. en ese ratico, dos minutos por mucho, me contó de lo importante que era esa venta para él. me contó que el viernes había estado por el barrio (la sastre me contó) y que le había ido bien. pero que dejó la plata en una alcancía que tenía en la habitación que alquila en el centro y que se le metieron a robarlo durante el fin de semana. 'se me llevaron el televisor', me dijo. la habitación es un alquiler pero el televisor sí era de él, me aclaró. me contó que había quedado en la nada. sin un peso. que ahí donde lo veía no había ni desayunado (eran las dos y cuarto de la tarde). me contó que esos dos espejos se los dio un amigo, también vendedor, para que se hiciera unos pesos para comer, una especie de plante para empezar de nuevo.

llegamos al apartamento. le puso par armellas al marco del espejo. le bajé la plata y un par de frutas. le di las gracias y le pagué cincuenta mil pesos, 'por la mojada'.

el espejo ya está recostado contra la pared en la que estará. necesito poner un chazo.

tengo flores en la mesa del comedor.

mandé a enmarcar una primera tanda de posters.

las materas están bien de tierra.

arreglé ya hace un par de semanas el desnivel de la nevera.

entallé tres camisas. una en particular quedó muy bien.

y la loza, justo en este instante, está limpia.

me falta, entre muchas otras cosas, aplicar aceite tres en uno a los tornillos de la puerta del baño.

pienso en el vendedor de espejos y los reflejos que puede haber en la habitación en la que pasa sus noches. pienso en su hambre.

el espejo me refleja a mí pero representa al país.

sobre música que hace sentir que es posible cambiar el mundo (mientras se hace el almuerzo)

mv. - ponga algo que nos haga sentir que es posible cambiar el mundo.

m. - a. es rebueno en poner música así. no géneros, sino situaciones concretas. yo le digo 'a. ponga música para hacer arepas y el man la logra'.

a. - ya sé qué poner.

(suena 'let's dance de david bowie.)

mv. - hijueputa! si se logró vencer a los nazis podemos vencer al uribismo.

m. - muy bonita la idea pero el argumento falla porque no hemos podido vencer a los nazis.

(https://www.youtube.com/watch?v=BfL5V3WHhqM)

sobre por qué veo videos de participantes sorprendentes en programas de espectáculos de talento y canto

"eres una fuerza a tener en cuenta".

esa es una forma muy bonita de decir 'ud. es muy chimba parce'. me encantó, la voy a usar, a integrar en mi uso íntimo pero cotidiano del lenguaje de los afectos.

vi la frase como subtítulo a este video (4:35): https://www.youtube.com/watch?v=WLZFtwzujsY.

el video tiene por título "He Sings For His Ex Girlfriend... Don't Cry... My Heart Still Hurts, But I am Not a Joke" y lo sube a youtube la cuenta 'Top Viral Talent'.

viendo ese video y ese subtítulo tuve acceso claro a los motivos internos por los que en ocasiones me gusta ver videos de actuaciones sorprendentes, conmovedoras, sorpresivas, llenas de emoción y conmoción, en programas y shows realitis de talento y canto, en particular.

yo veo a esas gentes bellas y siento un montón de cosas. lloran, sonríen, se piensan cosas, expresan otras. es una vaina muy poderosa. un huracán de seres magníficos. esa frase lo dice muy bien.

tienen en mí, los videos, un efecto terapéutico profundamente sanador. ante malos días de la burocracia que empequeñece la vida; pequeñas peleas conmigo mismo, puedo ver esos videos, conmoverme un poco, tal vez incluso dejar caer una lágrima o varias y sentirme un poco sanado. reconciliado. como la sensación de quien sale del templo tras hablar con dios. yo no hablo con dios. yo no conozco a dios. pero a veces creo que tengo acceso a la experiencia de lo que otros llaman dios. eso me pone con el otro. siempre con el otro, no solo fuera de mí sino con el otro.

hace un par de años supe que el fenómeno de los gatos en internet es toda una cuestión: hay papers, textos, tiene incluso su propia entrada en wikipedia. se estudia y se piensa sobre por qué son tan populares. se ha especulado que tiene que ver con bienestar emocional, con tranquilidad, con relajarse. la gente ve imágenes de gatos en internet y las comparte para sentirse mejor. (una forma de 'low art' dice la wikipedia... https://en.wikipedia.org/wiki/Cats_and_the_Internet.)

esos videos de gente cantando de forma maravillosa son mis gatos en internet. así como en ocasiones veo videos de recopilaciones de acciones espontáneas de bondad o de amor eficaz captado en cámara. formas de empatia, solidaridad, ayuda, que conmueven.

quiero especular sobre por qué son tan populares. obviamente tiene que ver menos con las capacidades de canto de los participantes y más con la respuesta emocional que producen. en efecto conmueven. y no solo a mí sino a millones.

creo que conmueven porque nos dan acceso a unas sentimientos virtuosos sobre uno mismo y sobre el otro (sentimientos generados por una respuesta que lleva a la comprensión del otro en su experiencia particular pero que se universaliza a través del arte). a pesar de que esos sentimientos son naturales en nosotros, en el ecosistema actual del poder y de la información que rige nuestras relaciones de vida, no solo no se resaltan ni se evidencian, sino que se niegan. se construye una idea de que no son naturales, esos sentimientos virtuosos sobre el otro, sino excepcionales y raros. relámpagos de bondad en un mundo que arde antes que expresiones de nuestra naturaleza más íntima. y que por lo excepcional son valiosos. nos gustan los 'cnn heroes', no la gente chimba.

hay gente, en todas partes, que lucha. esa certeza en los días más oscuros debe bastar.

petricor y tiempos simultáneos

en mi casa siempre se oye la lluvia duro. en ocasiones cuando tengo las ventanas abiertas entra el petricor antes que la presencia sonora del aguacero.

me paro en la ventana abierta de par en par y confirmo que está lloviznando y tal vez llueve más duro. escucho un sonido fuerte y grueso que se parece a un camión acercándose o a los momentos previos a que el aguacero se suelte en serio. me inclino por esta última opción y sonrío porque me gusta que llueva.

pero pasa una van con un motor en la mala y es claro que esa era la fuente del bramido que se acercaba.

no alcancé a decepcionarme -la van estaba todavía en el rango de mi visión- cuando se soltó con toda el aguacero.

tantas cosas pasan al mismo tiempo en el mundo. yo pensando en la lluvia que cae. la lluvia como sujeto y objeto natural con sus condiciones cambiantes. el conductor de la van. la velocidad de mis pensamientos. el instante mismo en que todo coincide.

y entonces llueve.

fila de mercado

el otro día estando en la fila del mercado me fijé que el eslogan de un papel higiénico es 'más que una caricia'. yo coincido. tener limpio el culo es más que una caricia. es algo que roza con lo fundamental. y permite, también, caricias bonitas.

lo otro que vi y que me desconcertó un poco fue una botella grande de "jabón en barra líquido". en un ensordecedor silencio me quedé pensando en qué significaba exactamente. son bobadas las que pienso mientras me gasto los ahorros.

creo que el pasado 22 de octubre me comí el último snicker antes de que vuelva a conseguir empleo.

para que conste no me echaron sino que renuncié.
para que me conste no fue que quise sino que me tocó.

pero si no hubiese tocado no hubiese sido guapo y aletoso.
pero como a todo lo que es forzado, a veces a esto también le acompaña algo de tristeza. hay descripciones de paisajes que ya no veré y a veces esa certeza me exige estar presente en mí. sin ir a ninguna parte. literalmente. y enfrentarlo.

ahora cada vez que voy al mercado pienso en el mercado laboral. compré un papel higiénico muy barato. me hizo pensar en los que uno se encuentra en las habitaciones de moteles de carretera, sobre todo ese muy propio de la bomba de gasolina en la salida de un pueblo. paso para camiones, volquetas y doble hoja que, a veces con el clima, parece servilleta mojada enrollada.

por ahora el susodicho papel higiénico no me ha roto el culo.

cosmos

yo no entendía el mundo cuando crecía. creía que sí pero la verdad no lo hacía.

cuando de niño me enseñaban y mostraban imágenes de la vía láctea, y me explicaban que los griegos y los egipcios se referían así a ella por la imagen de las estrellas como leche derramada sobre una fondo negro, yo creía que entendía. veía las imágenes en mis libros escolares y creía que entendía. me decía al ver la noche 'claro, los puntitos parecen cosas blancas sobre un fondo negro', pero seguía sin tener una comprensión real.

en esa época tenía un cuaderno de pasta blanda que tenía al caballero de andrómeda de los caballeros del zodiaco en la portada. con ese cuaderno aprendí a escribir (con ese cuaderno y con mi mamá obvio). recuerdo haber escrito la palabra 'fuego' por aquello de la llama olímpica y los juegos de sidney. mi comprensión de las estrellas y sus fuerzas se limitaba a admirar los colores de la portada del cuaderno y en llenar de colores diversos unos cuadros del cuaderno para emular una llama multicolor. era el año 2000.

hace unas noches caminaba por una carrera oscura en un barrio cercano y me vi mismo pensando en la luz artificial. recordé un par de veces que he visto el cielo estrellado en lugares rurales y apartados de luz artificial. de repente me golpeó la idea de que para mí era inimaginable entender qué veían, o mejor qué experiencia del cielo tenían, los pueblos antiguos que vieron de la leche derramada en el cielo. la total oscuridad en los albores de la civilización debió ser tan aterradora como prometedora. creo que en esa conexión de la galaxia y la leche derramada del mito mucho me jugué mentalmente.

en medio de esta conversación conmigo mismo sobre el cielo estrellado y lo inimaginable, hace unos días pensé de pronto en carl sagan y su serie cosmos. de repente sentí que empezaba a ser consciente del profundo efecto que tuvo esa serie en mí a nivel intelectual pero también y sobre todo a nivel espiritual. recuerdo las noches en las que me quedaba donde mi amigo de infancia quijano, vecino del conjunto en el que vivían nuestras familias. allá poníamos en un vhs los capítulos de cosmos. los veíamos en un televisor pequeño de pantalla ovalada.

he estado viendo algunas imágenes de la serie original. creo que de la misma forma que niños y niñas los socializaban en la religión y con un tipo de relato sobre la creación y lo bueno y lo bondadoso del mundo, yo también lo hacía con una serie como cosmos. en ella se tratan los grandes debates de la especie: la esperanza, el temor, la muerte, la felicidad. entre oír a sagan sobre cómo todos podíamos ser mejores y escuchar cantar a mi papá a su dios, todo empataba. de alguna forma siempre pensé la explicación científica como satisfactoria para las cuestiones que planteaba la religión como hechos que la hacían necesaria como cuerpo dogmático. siento que sagan no me hizo ateo, pero sí me permitió tener una relación con el catolicismo en el que me crié, en el que ni siquiera hubo un rompimiento, simplemente nunca me creí mucho que ese dios fuese más que un ritual familiar necesario a veces pero sobre todo que era muy difícil de abandonar por algún motivo que me era ajeno.

pero si sagan me hizo no ser dogmático y me permitió tener el vocabulario de la ciencia en mi haber, también me hizo ver -de nuevo, a través de su programa cosmos- a la vida con una sensibilidad ineludible, inquieta y humilde. y quedo con una espiritualidad en donde el cosmos mismo y la vida misma son el milagro.

es curioso. hay una escena aleatoria del programa que se quedó conmigo más que otras. es en la que explica qué es un número gúgolplex, un número muy muy grande. no sé por qué pienso en ese video. creo que me impactó la idea de lo inmenso que puede ser algo. tan inmenso que uno no lo puede pensar ni representar. acá el fragmento: https://www.youtube.com/watch?v=VUOBsexambY.

viendo eso pienso que ningún dios prefabricado tiene lugar en el infinito. ¿cómo puede ser el infinito algo que quepa en una serie de dogmas revelados de manera precisa y diáfana a un grupo de personas escogidas? ¿en serio creemos que el universo gira alrededor de nosotros? giramos todos alrededor de la vida, que se hace célula para verse a sí misma al ver el cielo con nuestros ojos y de otros.

por algún motivo hace algunos días terminé leyendo sobre una isla llamada howland island. en su entrada en wikipedia está esta oración: "Since Howland Island is uninhabited, no time zone is specified." qué ridículos somos los humanos a veces. tan grandes que nos creemos, jugando a poner banderas y líneas imaginarias en un mundo que nos sueña y que en cualquier momento despierta para moverse y sacudirse de nosotros.

el guincho, un artista argentino, tiene un video de una canción llamada 'bombay' que desde que la conocí me atrajo. hay algo en la 'textura' del video y en el collage visual que presenta que me hacía sentir entre nostálgico y desorientado.

viendo los videos de cosmos me di cuenta -e internet lo confirmó- que la intro que hace el guincho en el video de su canción es una variación de la presentación que hace sagan en el capítulo uno. un mensaje bello:

"el cosmos es todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que será alguna vez. llevamos el cosmos dentro. fuimos hechos de estrellas. vamos a iniciar un viaje a través del cosmos, de la historia de nuestro planeta, de sus plantas y animales. una historia sobre nosotros mismos. perseguimos la verdad, sea cual sea. pero para hallarla necesitamos imaginación y escepticismo. viajaremos por el cosmos con la nave de la imaginación. perfecta como la nieve, delgada como una pluma, la nave nos llevará a un mundo de sueños y un mundo de hechos. acompáñenme."

acá el video de el guincho: https://www.youtube.com/watch?v=AIdUBVjyY5A.

el primer capítulo con sagan diciendo el discurso original en el doblaje a castellano: https://youtu.be/JNFlAaS4xBw?t=68.

el nueve de noviembre le mencioné a un amigo que estaba pensando harto en cosmos y su legado en mí. él me enteró de que ese día se celebra el natalicio de sagan. coincidencias.

hace unos días quijano me compartió que están esperando su primer hijo. salud y vida para él, su esposa y los que vengan.

(me encanta eso de 'imaginación y escepticismo'.)

hoy ya es el año 2020.
y sigo sin comprender la inmensidad de la vida.

textos re-visitados 1 'Carta de entrega de apartamento'

en estos días he estado leyendo el blog que tuve, con otros nombres de pluma, entre el 08 y el 16. he revisado diferentes entradas por diferentes motivos, pero todas siguiendo un mismo patrón: quiero rastrear algunas cosas que hoy he estado pensando. quiero valorar cómo han envejecido en mí ciertas apuestas, ciertos análisis. he encontrado cosas muy malas y pailitas, otras interesantes. otros textos que me siguen gustando y algunas otras ideas con las que sigo trabajando y sobre las que sigo buscando modos de pensarlas.

en aras de r-astraer, -ecuperar, -evisitar, algunos textos los retomaré.

en esta primera ocasión recupero el texto de 2011 'Carta de entrega de apartamento' (en esa época utilizaba mayúsculas). al principio no tenía claro de dónde había salido ese texto -qué clic tuvo el motor para empezar a andar. eso fue hasta que llegué a esta frase: 'y usted se sonrió de tal forma que cogió su bufanda y se la puso en la boca tapando la sonrisa. A pesar de que no le dije nada, me reí.'

esa frase me transportó inmediatamente al quinto piso con persianas a la calle en la que pasó esa escena. el tiempo no es oro pero es tiempo. me acuerdo de su sonrisa y la manera en que la tapó con la bufanda. recuerdo que la persiana estaba bajada pero abierta, entraba la luz clara del día aun. puede ser que eso último me lo imagine.

me gusta que el texto mencione un 'kit' como para tener en la casa en caso de una emergencia. hace un par de años, mientras miraba concentrado a un amor que se despedía de mí, pensé que apenas pueda tendré una navidad en que regalaré a todos mis conocidos un kit de emergencia en caso de terremoto. la manera en que temblé esa noche mientras la veía no se me va a olvidar nunca.

he pescado cosas bonitas en todo lo que he sido. reflexiones incipientes sobre problemas vitales que he venido a sentir mejor y pensar distinto. hay cosas que incluso me sorprenden. siento algo parecido al orgullo del vitalista cósmico, a la consciencia egoente* de sentir que he honrado mi propio camino. tal vez no en llegar a las metas, pero sí en honrar el propio camino: la universalidad brotando por mi individualidad.

el texto es un cuento. un ejercicio narrativo con forma epistolar. ensayé ese formato varias veces y al día de hoy me sigue gustando. este texto en particular es un tipo de escritura que me gusta. un poco fantástica y bonita. cuando lo publiqué en el blog original un anónimo comentó que le sonaba 'taaaaaaaaaaaaan' a cortázar (todas las 'a' son del comentario original). y sí, lo leo y está su inspiración y su estilo. ¿será que un plagio inconsciente por necesidad de consuelo? es que lo vuelvo a leer y siento que lo escribí con cosas bonitas en el corazón. y sí, también con cosas tristes. aunque también bonitas, solo que tristes. quiero llevar una vida que se permita pensar cosas bonitas, aunque a veces resulten tristes. realizmo bello.

*"El egoente, haga lo que hiciere, tiene la gracia de la lógica; haga lo que hiciere, ya vaya roto o sucio, nos enamora, porque la vida es lo que nos subyuga." fuente: https://www.otraparte.org/corporacion/prensa/20031004-egoente, énfasis añadidos. (curiosamente en ese texto mencionan la fecha en la que escribo estas letras, 11 de octubre).


"Carta de entrega de apartamento"

Espero que encuentre todo en orden. Usted sabe que le agradezco mucho haberme prestado su apartamento. Nuestros tiempos coinciden, siempre, y por eso yo me voy y usted vuelve. Sin echarnos y empujarnos seguimos estando uno detrás del otro, nunca lado a lado.

No permití que las flores murieran, eso a usted la hubiera matado. Pero igual usted qué hubiera hecho? Siempre lo he pensado, y lo pensé mucho durante mi estadía. No me hubiera dicho nada. Si acaso que mucho irresponsable, pero nada más. No se hubiera afectado por las flores. Pero yo sé que sí se hubiera afectado, allá, en el nivel de lo que nos quita el sueño. Pero no me hubiera dicho nada porque se me murieran sus flores.

Ahora que me voy, pienso mucho en esos meses en este departamento. En algunas ocasiones, cuando llegaba muy tarde y muy consciente de que era su hogar y no el mío, y que aunque estuviera solo era un visitante, la sola idea, salida de borracheras no tan vomitivas, de que yo abriera la puerta y estuviera usted, en su sala (no importa el motivo, era mágico, era un argumento mágico) sentada, esperándome, me resultaba bello. Que me contara el motivo mágico de su llegada inesperada se me prestaba como la oportunidad para quemar toda esa fantasía desbordada. Es un hilo, una oración u una idea, y la sigue y se encuentra con todo un tapiz de posibilidades, finales y oportunidades. Prestarme a ese ejercicio era el final de noches nunca tan satisfactorias. Son hilos tan fuertes que la realidad no resulta decepcionante, sino que se ve a la luz de la sospecha alegre. La que ve cualquier cosa como un aviso de lo que uno se imaginó, de lo que uno vio como posibilidad. "Que no me conteste el celular, que lo tenga apagado, tal vez se debe a que está en un vuelo para acá." En el fondo sabía y reconocía en lo que me quedaba de consciencia que nada de eso era verdad. Que era un pensamiento cálido, pero nada más.

Un atardecer en el que se fue la luz, tuve que meterme en armarios y cómodas buscando velas. En el armario del que era su cuarto encontré, en una caja, puesta con otras cosas que decidí no ver, una foto que le había tomado tiempo atrás. Recuerdo mucho esa tarde, sabe? Fue una tarde bonita e incómoda. Le dije algo, ya no recuerdo qué, y usted se sonrió de tal forma que cogió su bufanda y se la puso en la boca tapando la sonrisa. A pesar de que no le dije nada, me reí. Usted seguía sonriendo, sus ojos me lo informaban, y usted, por algún motivo tapó esa sonrisa incontenible. Ese atardecer sin luz fue increíble. Efectivamente había velas en el último lugar en el que busqué, la tienda, a tres cuadras. Se ha dado cuenta que sus flores se ven desde la acera del frente? Ese día, que no había luz artificial en ninguna parte y el cielo estaba rojizo, rojizo, el balcón brillaba y se veían las flores. Llegué a echarles agua y hablarles. Eso último sin saber muy bien por qué. Ahora le dejé todo un kit de velas, pitos y fósforos. Están en la cómoda azul de su cuarto. Los dejé ahí porque estoy seguro de que si pasa una emergencia en ese apartamento, que de repente se apaguen todas las luces, comenzará por ese cuarto.

La última temporada fue la más difícil, digo, como para terminar la cronología de mi paso por su apartamento. La crisis en la universidad me estaba pateando. Si buscara desahogo seguramente no sería hablando con usted. No obstante, recuerdo una noche particularmente jodida. Bloqueo total, y por un asunto meramente administrativo, alguna cuenta con su mamá, no recuerdo, usted llamó. Hablamos tres minutos, pero los últimos veinte segundos fue preguntarme que cómo estaba. Respondí con una mueca. Usted respondió con un silencio y alguna palabra torpe como 'fresco', o 'tranquilo'. Silencio y colgamos. Esa noche me quedé pensándola y tuve un episodio de esos, de los de fantasía desbordada, con una sobriedad sobrecogedora. Me sonreía en su sala, un poco apenado, de dejarme llevar por fantasías de visitas. Ahí me detuve, pensar visitas no me reconfortaba: en general, pensarla a usted me resultaba reconfortante. Hubo un paralelo que pensé y que recuerdo mucho, tal vez por la precisión con la que retrataba el espíritu del asunto: el botón de los analgésicos en un hospital. Sí me entiende? Piense en esas personas que sufren accidentes tenaces. Esos pacientes tienen un botón, usualmente rojo, para cuando el dolor se vuelve inaguantable. Sufren mucho, lo oprimen y se meten al cuerpo una buena dosis de narcóticos. Sufren y se drogan para no sentirlo. Parecido a eso, esa noche que la pensé sentí, al pensarla, que usted era un gran botón rojo de un hospital imaginario. El mundo me dejaba inhabilitado, y ese día el pensarla liberaba dosis de tranquilidad que me resultaban reconfortantes. Como le dije, pensarla me reconforta, es así el asunto. Y mire que esa sensación se ha quedado conmigo hasta el día de hoy. Hoy pensarla me sigue resultando reconfortante.

Las alcobas están todas limpias. Se me quedan unos libros porque no tengo cómo llevármelos, y unos discos que le dejo para que los escuche y en unos meses me dé su opinión. Los discos se los dejo en el escaparate de la sala, están debajo de unas porcelanas. Los dejé ahí como para señalar la fragilidad de la buena música.

Para cuando llegue, se dará cuenta que hice algunos cambios en el jardín. Cambié las macetas, y en general intenté echar mano del jardín. En el cajón que dejé debajo de la maceta blanca hay implementos de jardinería. Se los compré para que tenga algo en lo que entretenerse, además, por supuesto, tienen el objetivo de mostrarle que me tomé en serio esa tarea tan importante que nunca me pidió, la de cuidar sus flores. Como todo lo importante entre usted y yo, esa tarea tampoco se hizo nunca explícita. Distraernos nos evita fijarnos en cosas más grandes que nosotros mismos. Usted me entiende, nos hacemos los desentendidos, pero usted me entiende.

Si hay alguna cosa extraña en el apartamento me escribe y miramos, aunque la verdad creo que lo dejo en muy buen estado. Decidí enmarcar la foto, la volví a dejar donde usted la tenía, pero preferí enmarcarla. Por aquello de lo implícito.

Salgo para la estación, escríbame contándome qué tal estuvo el viaje de vuelta.

Pdta.
No sé si le gusten, pero compré unas clavellinas rojas. Son los botones rojos que no han germinado en la maceta azul. Espero que los cuide. Le confieso que imaginarla con una sonrisa, y "botones" rojos en las manos me parece una metáfora increíblemente poderosa.


amor, respeto y mariconería

leí hace unos minutos esta nota en las2orillas:

"La valiente magistrada Maria Victoria Calle que no se ha dejado vencer".

cuenta de una magistrada que entró en coma profundo hace poco más de dos años y que despertó y "se estaba recuperando".

la nota menciona que la mujer en vida normal había señalado que en caso de vida vegetativa prefería ser arrancada a estar en maceta:

"había dejado explícito que en caso de que en algún momento de su vida estuviera en estado vegetal, una situación como la que estaba enfrentando, la desconectaran."

sin embargo:

"su esposo Gustavo Gómez, no se dio por vencido. Guardaba la esperanza en que el talante luchador de su esposa en las adversidades la sacarían adelante. Tuvo paciencia.

y entonces:

"el pasado 11 de agosto del 2019 Calle despertó del coma profundo. Desde ese momento todo ha sido terapia y buenos augurios. Es un nuevo nacimiento. Ya se puede sentar y está volviendo a aprender a hablar. A sus 61 años tiene toda la fuerza para un nuevo comienzo."

no, el horror. ¿será que sus primeras palabras en este "nuevo comienzo" serán 'quiero el divoricio'?

es decir: lo dejó explícito. tal vez su peor pesadilla no era quedar postrada inconsciente sino la posibilidad de despertar a los sesenta y uno para aprender a usar el cepillo de dientes en su 'nuevo nacimiento'. no sé. me aturde. es como: -he ahí mi última voluntad -vale, vamos viendo.

formas horribles del amor.

o no y perdí todo compás moral?

no quiero querer así.

no quiero en mí las implicaciones morales y emocionales de ser una persona cobarde. solo una persona cobarde ama así.

intentaré volver sobre esa última idea en próximas oportunidades.

pensé de repente en búnbury cantando con pereza 'como lo tienes tú'. canción tan linda: https://www.youtube.com/watch?v=z9QzmrGgrnY.

"soy como tú estás, soy como te sientas,
soy satanás, soy la cenicienta.
soy una bala, soy un tirano,
soy malo, malo...

(...)

"un día quiero dejar el mundo entero por tí,
la misma noche me aburro
y no eres para mí.
"

pensé también que la versión con bunbury da también otro tono al mensaje de la canción y de su letra. en la versión original, incluyendo el video, el tema de la canción es decirle no a una relación "seria" (quince años pensando qué es esa mierda). la versión con búnbury, con su voz eyaculante, le da otro cariz. es todo un problema. un tratado filosófico sobre la duda y los afectos, sobre la certeza del afecto en convivencia con la certeza de lo efímero. es un grito de ayuda, yo no te quería querer pero te súper quiero y muy confusamente, para más piedra. casi podría sentir lástima por mí. si no la pasara tan bueno...

aquí el video de la versión original: https://www.youtube.com/watch?v=1ynssbw-3h0

¿la diferencia entre los tonos de una adolescencia descontrolada y una adultexxx reposada y melancólica?

mamo gallo.

debería estar escribiendo tesis. al menos una.

lunes, ocho de la mañana. reunión con llegada tarde

hoy hubo una reunión del área en el que trabajo.

la supervisora, la 'jefa' -pocas veces tan necesarias las comillas- no llegó temprano. fueron 18 minutos largos de silencio.

un área donde no hay conversa. porque conversar no es profesional.

silencio mientras llega la supervisora. ruido coherente cuando llegue.

saludos mañaneros y deseos de una buena semana. nada más hay en el fondo del frasco.

tal vez un poco de endulzante artificial.

van 20 minutos de silencio.

no hay nada que hablar.

¿comunidad?

a duras penas somos piñones con complejo de tener una razón para estar en estas oficinas más allá de girar por girar.

no más.
no quiero girar por girar, no acá.
no giraré acá.

quiero bailar en otras partes.
en ambientes más ligeros.
en los que lo más pesado sea el efecto de un tinto malo en un estómago en ayunas.

van 23 minutos en silencio.

al menos escribí estas letras. no la esperé.

los amores imaginarios

hoy leí en wikipedia sobre una película canadiense de habla francesa del año 2010. su nombre en francés y español es bonito, aunque en inglés no tanto. la entrada en la wiki daba algunos datos genéricos, me salté la sección de 'plot' y por curiosidad ojeé la sección de 'reception'. ahí señalaban que tenía una calificación más bien promedio (7/10). sin embargo mencionaban una reseña del new york times, que sin ser positiva, señalaba las influencias de la película en unos términos que me gustaron mucho: "Nouvelle Vague and Wong Kar-wai–and its subject: self-fashioning and teasing, unfulfilled desire."

describe un poco mi estado de ánimo. cayendo en picada, intentando que sea con algo de estilo, mientras jugueteo en la caída evocando y describiendo en voz alta las cosas bonitas por las que caigo.

el primer título de esta entrada fue 'sobre reseña de película francesa del año 2010 en wikipedia'. la segunda versión me pareció más atinada.

todo se dio al conocer este vídeo de una canción que me gusta mucho: https://www.youtube.com/watch?v=roLmFo3rWYc

"(...)
and you dance,
oh what a dance.
and you laughed,
oh what a laugh
."

sobre la belleza y los hogares dignos de lluvia. día 174

mirar por las ventanas y ver mariposas blancas y colibríes me encanta. se hacen en el árbol de al frente. pero me da terror que por error se metan por la ventana al apartamento. tan fácil que es entrar y tan difícil que es salir de mi vida. si entran se van a morir entre estas paredes. darán tumbos y no habrá agua dulce antes de terminar arrinconadas contra un guarda-escobas o enredadas con las cortinas.

como mi vida, me gusta tener las ventanas de mi apartamento abiertas pero hay una desventaja táctica cuando entran cosas bellas.

llueve.
me aguanto las ganas de contarle.
y de contar las gotas y después contarle cuántas eran.

me pregunto si tiene frío.

la pregunta debería ser otra.

durante cinco noches ya me he preguntado si acaso duerme a la media noche.

hoy a bogotá le faltan siete almas.

notas sueltas de un party pooper. día 145

la noche ha estado tan ruda que el celular literalmente se me está descargando mientras lo uso conectado a la pared.

todas las pilas y la energía del universo material se desgastaron hoy. hasta israel está impidiendo que llueva en irán. todo tiene sentido.

suena not guat yu guant de cat power. de su época noventera dura. de novio jonkie y amigos suicidas. una vez leí que sus dos primeros álbumes los grabó el mismo día. vivir al límite. ponerse en situaciones de riesgo. al menos un tales.

desde chiquito he tenido trauma con las fiestas de cumpleaños (la ausencia total de que las invitaciones no se atiendan y el vacío total de las invitaciones que no se reciben) y en mi vida adulta he seguido haciendo mérito.

(wikipedia dice que el álbum en el que está esta canción se grabó junto con el contenido de otro álbum que se lanzó al mercado como primer disco, siendo este el segundo, lanzado un año después. este está nombrado en honor a la mamá de cat power. eso me pareció lindo y me dio consuelo en esta noche rara.)

rara cómo?
rara.

nada es para siempre ni siquiera el formato para titular estas entradas.

conecté el celular en 11 por ciento. va en ocho.

días de cuarentena. día 143. fenchui bogotano

mudanza.

la alcoba nueva tiene hartas ventanas. casi tantas como la habitación pasada aunque organizadas de manera distinta. hay una que da a una escalera. podría sentarme alguna vez a ver salir a todos los residentes en un día normal. si hubiese todavía de esos, si quedara alguno.

ya tengo cortinas. el frío estuvo teso las dos primeras noches pero estaba preparado. la primera noche acostado en la cama ante los ventanales y el viento pobremente contenido me sentía en alguna ocasión cualquiera en que haciendo un viaje en flota se me hubiese olvidado la cobija para protegerme del frío. eso sí que es frío.

la nueva ventana da también a un árbol. lindo y frágil. creciendo en un pedazo de tierra fértil en medio de una totalidad de concreto estéril. básicamente uno es ese árbol: lindo y frágil. tal vez solo frágil.

la primera noche fue para mí. ya otras serán para otros. pero esa, la primera, era definitivamente para pasarla conmigo mismo.

en lo que cabrá referir como un resultado propio del fenchui bogotano me parece un hecho de absoluta belleza y sorpresa que ya con el cuerpo reposado en la cama y mirando lo que se alcanza a ver desde mi horizonte -y para ello fue fundamental no tener cortinas las primeras noches- me encuentro con el letrero que está en la punta de un edificio se ve desde acá, desde esta ventana. aunque no alcanzo a leer el letrero este es inconfundible e inolvidable, sus colores, su forma: lotería de bogotá.

y me sonrío por muchas cosas. entre ellas que yo sé que me la gano todos los días porque estoy vivo. reposo la cabeza sobre la almohada y pienso en eso.

me preocupa el ají de mesa. la mudanza lo golpeó. espero que se recupere.

días de cuarentena. día 143. lo bello y lo triste

notas sueltas entre el veinticinco de julio y el amanecer del siete de agosto.

para p.

hace un par de días recordé algo que vi unas semanas atrás y sobre lo que finalmente no escribí. un avión de papel rojo carmesí enredado en las ramas altas del árbol que tenía frente a mi ventana en el apartamento del camino del parque. el avión cayó en picada sobre la copa. debió haber sido lanzado desde las ventanas más altas del edificio.

el título de la nota hace referencia a un libro de literatura japonesa. es un libro de paisajes que no cambian, situaciones que tampoco y personas que se esfuerzan por creer que tal vez sí. además de ser un libro de literatura japonesa -un título-idea que se queda- también es ahora, más recientemente, una isla más en el archipiélago de vida arbitraria y desorganizada que me conecta con un mundo en el que las prácticas amatorias chocan -para no decir 'coinciden' porque aunque contiene el sentido estar en un mismo lugar al mismo tiempo carece de la connotación violenta y brutal de lo arbitrario del encuentro. me uno a otros que son 'tierra antes no hollada'.

pero queda la frase en el aire: lo bello y lo triste. me permito hacer una recopilación de la idea.

una gata ajena mirándome con los sentimientos que los gatos tienen cuando ven a alguien que les quiere aunque ellos no quieran (no sé qué sentimiento sea pero no es el de no corresponder. uno puede no corresponder a algo a lo que podría corresponder. pero acá no es no-correspondencia, es una mirada tierna, en la que la veo leerme como patético: digno de risa y lástima.)

el domingo 26 me levanté muy temprano. llovía delgado pero constante. frente a mi ventana pasaba un escobita trabajando bajo la lluvia. no solo llovía sino que la mañana aun arrastraba el frío de la madrugada. lo vi desde ese segundo piso mientras vaciaba la caneca que tenía frente a mi ventana. después de voltearla le puso ágilmente la bolsa nueva. con una pala -obvio no con un 'recogedor' de plástico rimax... esto es el asfalto- agarró el residuo sobrante. lo puso en la bolsa que había acabado de quitar de la caneca, la amarró, cerró y siguió su marcha. no llevaba guantes. lo hacía con las manos desnudas aunque sí tenía un tapabocas. ¿coronavirus? no creo. seguro era un tema de los olores de la ciudad y su desecho.

me gustaba ver a yenny, una mujer negra, grandota, que vive en bosa, hacer su rutina de aseo de las áreas comunes y el andén frente a la ventana. la saludaba y le sonreía con mi café en la mano. william, por otra parte, uno de los tres celadores, es un buen hombre. la última noche me dijo que había tenido fiebre en la madrugada del treinta y uno y que ahora no tenía olfato y sabor. que tal vez era una gripa. le dije que llamara a su eps y al empleador. también a la administradora. me dijo que la eps le había dado cita para el 17 de agosto, que la empresa le dijo que no lo podían aislar por esos síntomas y menos pagarle si de hecho se aislaba, eso sí que "extremara" medidas. una vez me dijo que él era apenas un adolescente cuando asesinaron a jaime pardo leal. y que tenía 18 cuando mataron a pizarro. es decir él tiene 48 años. tiene a su madre viva. no tiene hijos, vive solo. no sé si tenga pareja. un buen hombre william. que la vida lo cuide. el man iba y venía al trabajo (vive en suba) en cicla y sin casco. varias veces le dije que no tentara a los carros. la vida ayuda pero hay que ayudarle.

tras un aguacerito vi una pareja de viejitos que 'vende' bolsas de basura ahí por ese sector. estaban en el separador a punto de separarse para ir a caminar las cuadras en sentidos contrarios. él le acomoda con ternura el tapabocas con la mano. como cualquier cuello de camisa doblado él le quita el doblez y la deja cubierta correctamente. ella se arregla las bolsas y sale a caminar. él le dice algo, ella voltea. tal vez sobre el lugar en que se van a ver para coger el bus a casa. o la hora. o que la ama tal vez. ella cruza hacia el oriente del parque, él sigue caminando hacia el norte. ambos venden bolsas de basura y nadie les compra. y nadie se da cuenta que estamos en un basurero. y que a todos nos falta aire. como si ya estuviésemos en la bolsa cerrada.

(acexdos bajándose del taxi y yo viendo en mi cabeza la escena del video que ahora ocurre en el mundo real y ella diciéndomelo: 'lo tuyo es el autosabotaje, no?'. ratificar que esa fue la última vez que la vi.)

esas últimas noches en ese apartamento en el paseo del parque vi alienígenas ancestrales para hacerle honor a la brutalidad. a mi brutalidad. no ilustré a nadie. al contrario: vuelve y juega, tal vez solo dejé destrozos a mi paso.

me queda intentar ser mejor persona. seguir insistiendo. inspirarme en lo propio. también en lo ajeno. a veces desearlo.

tal vez con esta conclusión hay que cambiar el enfoque. por ahora exploraré la idea de lo bello. y ya, sin nada más.

días de cuarentena. día 138. 'gata guerrillera' y #uribequédateencasa

la gata duerme hasta esta noche en este apartamento. la humana a la que hace compañía parte de aquí -como todos- y se la lleva a su selva. en esta última noche en el apartamento se posa bella sobre la mesa repleta de pensamientos.

han puesto en arresto domiciliario a uribe. mira a marchantes no espontáneos y espontáneos sobre la calle pavimentada. cantan 'viva colombia', 'qué se necesita para ser policía?' y otras genialidades que siempre son nuevas a los veinte y útiles para imaginaciones estériles.

la policía escolta la marcha. la luz de los restaurantes las apagan. son pasadas las diez de las noche. la gata mira buscando el origen del ruidoso sartén que llama su atención. pienso que ella no lo sabe y que realmente estamos ante algo histórico. después me fijo y la cámara de televisión presente entrevista a una tipa con la bandera del m19 en sus manos. nada pasará. todo se repite. yo confío en que la gata siga siendo feliz.

a la humana a la que acompaña le gusta referirse a la gata como 'la gata guerrillera'. me acuerdo porque justo hace un momento llegó el esmad a la esquina y se parquió justo frente al restaurante de los emparedados griegos que le gustan a aaron. tropel en la última noche...? gran despedida.

pdta felina.
creo que lo que más va a extrañar de mí -porque no serán mis excesivas muestras de cariño- son dos cosas. la primera -y más importante para ella- es el pequeño ritual que consistía en correr a morderme los pies descalzos justo en el instante de subirlos a la cama para arroparlos ya para dormir. siempre. en ese instante y no otro. ahí bota toda su salvajada conmigo. la oigo hacer destrozos en una sala revuelta y una molestia en el pie izquierdo me confirma que esta noche tuvo éxito en el ataque. esta mordida es otra cosa que me llevo de ella. la segunda cosa que ojalá extrañe -la más importante para mí- era ponerle siempre abundante y fresca agua.